El dirigente y ex preso político Juan Pablo Guanipa advirtió este miércoles que el nuevo proceso de diálogo entre representantes de la Asamblea Nacional electa en 2015, encabezada por Dinorah Figuera, y por el chavismo, presidida por Jorge Rodríguez, solo tendrá legitimidad si produce resultados concretos que permitan restituir la democracia y convocar una elección presidencial en Venezuela.
Durante una entrevista concedida a VPITV, Guanipa expresó su preocupación por la posibilidad de que el chavismo intente impedir la participación de la líder política María Corina Machado, a quien señaló como la dirigente respaldada por la mayoría de los venezolanos.
«Tengo la impresión de que esta gente liderada por Jorge y Delcy Rodríguez va a intentar poner un veto a María Corina Machado para que no regrese al país o no pueda ser candidata, y eso no sería nada democrático», afirmó.
El dirigente sostuvo que cualquier diálogo debe respetar la voluntad expresada por los venezolanos en las elecciones primarias opositoras del 22 de octubre de 2023 y en los comicios presidenciales del 28 de julio de 2024, al considerar que ambos procesos reflejan el mandato ciudadano que debe ser reconocido en una eventual salida negociada a la crisis política.
Asimismo, rechazó que se hable de «proteger la democracia» en el contexto venezolano, al asegurar que el país carece de un sistema democrático.
«Tendríamos que decir restituir la democracia, porque no tenemos democracia en Venezuela. Fue confiscada por el régimen de Chávez, de Maduro y de Delcy Rodríguez», expresó.
Guanipa señaló que uno de los principales objetivos del diálogo debe ser la reconstrucción de las instituciones del Estado, comenzando por la designación de un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) y un nuevo Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), como condición para establecer un cronograma que conduzca a una elección presidencial.
«Todo se va a medir en función de los resultados, no de las palabras ni de la dilución en el tiempo de lo que puede significar la solución a la crisis del país», enfatizó.
El dirigente sostuvo que, si existe voluntad política entre las partes, esos cambios podrían concretarse en un corto plazo.
«En una semana o dos semanas se puede tener un nuevo CNE, un nuevo Tribunal Supremo de Justicia y establecer los mecanismos para tener un proceso electoral lo más pronto posible», afirmó, al descartar que el éxito del proceso de negociación deba medirse por plazos largos o indefinidos.












