La condena de 30 años de prisión dictada el 5 de mayo de 2026 contra María Laura Rondón y los hermanos Richard y Luis Alejandro Domador volvió a poner bajo cuestionamiento el proceso judicial relacionado con el denominado caso Tancol, iniciado en 2022.
Lejos de cerrar la controversia, familiares y defensores aseguran que el expediente estuvo rodeado de presuntas desapariciones forzadas temporales, torturas y violaciones al debido proceso.
Nurys Villamizar, madre de Luis y Richard Domador, denunció que sus hijos permanecieron desaparecidos durante ocho días después de ser detenidos por funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) en San Cristóbal, estado Táchira.
De acuerdo con su testimonio, durante ese tiempo ambos habrían sido llevados al río Torbes, obligados a arrodillarse y amenazados de muerte. También afirmó que fueron golpeados, asfixiados con bolsas plásticas y suspendidos por varios días.
La mujer señaló que posteriormente los trasladaron a Rodeo II y luego al penal de Yare.
Los familiares sostienen además que los acusados fueron presentados públicamente como terroristas antes de existir una sentencia definitiva, situación que —aseguran— afectó las garantías básicas del juicio y condicionó la percepción pública del caso.
La decisión judicial ha vuelto a generar cuestionamientos sobre el manejo de esta causa y las condiciones en las que se desarrolló el proceso contra los señalados.














