La co-directora de Justicia, Encuentro y Perdón (JEP), Martha Tineo, advirtió ante la 56ª Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), en Panamá, que ninguna transición democrática en Venezuela será viable si se construye sobre la impunidad, y rechazó que las víctimas deban «ceder sus derechos aceptando el olvido de sus casos» como condición para alcanzar la paz política.
Tineo intervino en el foro paralelo «Del exilio a la incidencia: la sociedad civil como fuerza hemisférica», donde comenzó corrigiendo una «narrativa que debemos corregir con urgencia»: la de una Venezuela «polarizada». «La crisis de derechos humanos en Venezuela no resulta de bandos enfrentados en un conflicto entre iguales. Es la consecuencia de una sociedad que ha sido masivamente victimizada a partir de una política sistemática y generalizada de ataque y represión por parte del Estado», afirmó, recordando que la CIDH calificó ese patrón como «terrorismo de Estado» en agosto de 2024.
La defensora de derechos humanos fue categórica al rechazar cualquier diseño de justicia transicional que establezca excepciones por conveniencia política. «La exigencia de justicia para las víctimas es absoluta y universal: cada eslabón de la estructura que hizo posible el abuso, desde quien planificó y ordenó el horror en las altas esferas hasta quien lo ejecutó materialmente en el terreno, tiene el deber inexcusable de responder ante la ley. Establecer una justicia a medias es una afrenta directa al sufrimiento de las familias», señaló.
Tineo también desmontó el concepto de reconciliación como perdón forzado. «La reconciliación política en una transición debe refundarse bajo el concepto de confianza cívica: la certeza de que todos los actores de la sociedad, por más opuestos que sean, aceptan someterse a las mismas reglas del juego democrático. Las víctimas no piden venganza, piden justicia; buscan que una institución independiente valide su testimonio y determine la verdad», afirmó.
La co-directora de JEP también exigió procesos de depuración y certificación de funcionarios públicos como condición estructural de la transición. «No se trata de una purga política masiva, sino de un filtro ético y técnico indispensable que les demuestre a las víctimas que es seguro volver a confiar en el Estado», dijo, cerrando con una advertencia al multilateralismo reunido en Panamá: «No podemos pedirle a un pueblo herido que camine hacia el porvenir si se le obliga a transitar sobre un suelo agrietado por la impunidad».
Sentar las bases para una transición democrática genuina y duradera en Venezuela requiere, ante todo, volver la mirada hacia el rostro más humano de nuestro país. Quienes habitamos y trabajamos desde la sociedad civil sabemos bien que nuestra realidad va mucho más allá de las… pic.twitter.com/9Vgyz3cEKU
— Justicia, Encuentro y Perdón (@JEPvzla) June 23, 2026














