Vanesa Giuliani, hermana del abogado argentino Germán Darío Giuliani, detenido arbitrariamente en Venezuela desde el 22 de mayo de 2025, exigió este viernes a la Embajada de Estados Unidos en Caracas que incremente la presión diplomática para lograr su liberación.
“No puede haber ciudadanos de primera y de segunda. La libertad no puede ser selectiva”, expresó, dirigiéndose directamente a @usembassyve, en un mensaje público difundido en redes sociales.
“La libertad no puede ser selectiva”, afirmó Giuliani, quien advirtió que el proceso de excarcelaciones en Venezuela “se está frenando” y que quienes permanecen detenidos “no pueden esperar más”. Por ello, pidió que la presión internacional sea “constante, firme y sin excepciones”.
El reclamo de Vanesa se suma al llamado que la familia hizo días atrás, en un video difundido por el Día de la Mujer, donde la madre, esposa y hermanas del abogado solicitaron a la encargada de negocios de EE.UU. en Caracas, Laura Dogu, que intervenga para lograr su liberación.
En ese mensaje, la madre de Giuliani, Adriana Palavecino, pidió ayuda: “Embajadora Dogu, escuche nuestro dolor”.
La esposa del abogado, Virginia Rivero, también suplicó apoyo: “Mi marido es inocente. Mi familia necesita que Germán vuelva”.
Las liberaciones en Venezuela se están frenando, y quienes siguen detenidos no pueden esperar más.
La presión internacional debe ser constante, firme y sin excepciones.
No puede haber ciudadanos de primera y de segunda.
La libertad no puede ser selectiva. @usembassyve
— Vanesa Giuliani (@Lucia65247437) March 27, 2026
Detención arbitraria
Germán Giuliani, especialista en derecho penal laboral, fue detenido el 22 de mayo de 2025 por fuerzas de seguridad del Estado venezolano. Tras su arresto, estuvo 12 días desaparecido, sin información oficial sobre su paradero, una práctica denunciada por ONG como una forma de desaparición forzada temporal.
Actualmente permanece recluido en el Internado Judicial Yare II, acusado de delitos que su defensa y organizaciones de derechos humanos califican como falsos. Tampoco se le ha permitido ejercer plenamente su derecho a la defensa.
Es el último preso político argentino que continúa en cárceles venezolanas, luego de la liberación de Nahuel Gallo, Gustavo Rivara, Roberto Baldo y Yaacob Harary. ONG como Foro Penal han advertido que los detenidos extranjeros suelen ser utilizados como “fichas de canje” en negociaciones políticas.














