El Colegio de Ingenieros de Venezuela (CIV) sostuvo este fin de semana una reunión de coordinación estratégica con el fin de reforzar la evaluación técnica de las inspecciones en Caracas de los daños ocasionados en edificaciones tras los terremotos del mes pasado.
En el encuentro participaron el presidente del CIV, Enzo Betancourt; los miembros de la Junta Directiva Nacional José Gregorio Chacón, Daribel Ávila y Rafael Argotti; el presidente de la Asociación Latinoamericana de Control de Calidad, Patología y Recuperación (Alconpat-Venezuela), Alfredo Urich; y otros directivos, junto a más de 200 líderes de brigadas y representantes de Protección Civil.
Betancourt reafirmó la credibilidad, transparencia y entrega del gremio durante la contingencia, y destacó la aplicación de correctivos continuos para afinar la atención técnica en esta coyuntura.
El ingeniero Jesús Vásquez, miembro de la Comisión del CIV para la Evaluación Técnica de Estructuras, señaló que en el encuentro participaron los líderes de más de 200 grupos de brigadas conformados para las inspecciones en Caracas, con el objetivo de lograr una mejor coordinación y reforzar las mejores prácticas para identificar con mayor precisión los daños estructurales.
Vásquez indicó que en la reunión se despejaron dudas con los coordinadores de brigadas, y subrayó la importancia de mantener una comunicación permanente entre los ingenieros brigadistas voluntarios para un mejor desenvolvimiento de la actividad.
Según el proceso de coordinación, las brigadas notificarán directamente a Protección Civil la culminación de las inspecciones por zonas, para proceder al pegado de etiquetas de riesgo y evitar duplicidad de trabajos o reinspecciones innecesarias. El trabajo se mantendrá concentrado en el Área Metropolitana de Caracas por su nivel de afectación y densidad poblacional.
Sobre la posibilidad de una tercera convocatoria de inducción, Vásquez explicó que actualmente se encuentran en un proceso de reingeniería y en vías de cumplir la meta propuesta, por lo que, de lograrse, no sería necesaria una nueva convocatoria, aunque tampoco la descartó del todo.
Aclaratoria sobre la «etiqueta roja»
El CIV envió un mensaje a las familias cuyas viviendas presentan rotulación de riesgo, precisando que una etiqueta roja no implica necesariamente una orden de demolición, ya que la estructura afectada será exhaustivamente analizada y diagnosticada por especialistas en patología antes de una decisión final.
Según la institución, la etiqueta roja es un aviso preventivo que alerta sobre condiciones de peligro y sugiere desocupar de forma preventiva, pero no decreta la pérdida de la estructura. En una segunda fase, ingenieros estructuralistas y patólogos reevaluarán los inmuebles, y aquellos con daños reparables podrán cambiar su estatus a amarillo o verde, de acuerdo con sus condiciones.
El CIV habilitó además una consulta digital a través del portal SismoAyuda, donde los ciudadanos pueden verificar los resultados de las inspecciones realizadas en sus viviendas.














