El régimen chavista y el Gobierno de Chile anunciaron este jueves el inicio de una hoja de ruta para la normalización progresiva de sus relaciones bilaterales, según un comunicado conjunto difundido por la Cancillería venezolana.
El canciller Félix Plasencia indicó que ambas naciones acordaron reactivar las relaciones consulares con el objetivo de avanzar hacia la reanudación plena de los vínculos diplomáticos y garantizar la protección y la prestación de servicios consulares a sus ciudadanos residentes en ambos países.
Por su parte, el presidente de Chile, José Antonio Kast, anunció la reactivación de relaciones consulares con Venezuela como el «comienzo de una nueva etapa» para la normalización progresiva del vínculo bilateral, roto en 2024 después de que la administración del expresidente Gabriel Boric cuestionara la transparencia de los comicios venezolanos.
«A partir de hoy, Chile y Venezuela comienzan una nueva etapa, que nos va a permitir avanzar en tremendos desafíos que tenemos como países en un mismo continente. Desafíos que hablan de seguridad, de migración y de desarrollo económico», señaló Kast en un punto de prensa desde La Moneda.
El mandatario chileno agradeció el trabajo «metódico» de los equipos diplomáticos de ambos países y valoró la disposición de la encargada del régimen, Delcy Rodríguez, para avanzar en el diseño conjunto.
Según la Cancillería chilena, en esta primera etapa ambos países acordaron reactivar las relaciones consulares como paso inicial hacia la reanudación plena de los vínculos bilaterales, con el propósito de asegurar la protección y los servicios consulares para sus connacionales.
Kast reiteró en múltiples ocasiones que el restablecimiento de relaciones con Venezuela es «esencial» para su plan de expulsión de inmigrantes irregulares en vuelos hacia Caracas, una de sus principales promesas de campaña. Según la prensa local, existen más de 75.000 órdenes de expulsión pendientes en Chile, de las cuales más de la mitad corresponden a ciudadanos venezolanos.
El quiebre de relaciones entre ambos países derivó en el retiro total del personal diplomático venezolano en Chile y la exigencia a los funcionarios chilenos de abandonar Caracas, ordenada en su momento por el dictador Nicolás Maduro, hoy detenido en Estados Unidos. La decisión afectó a cientos de miles de venezolanos en el país austral y complicó los mecanismos de cooperación y seguridad entre ambas naciones.
Según cifras oficiales, en Chile viven más de 700.000 venezolanos, mientras que en Venezuela residen cerca de 25.000 chilenos.

La República Bolivariana de Venezuela y República de Chile anuncian el inicio de una ruta para la normalización progresiva de sus relaciones bilaterales. pic.twitter.com/3v2CNRkSfj
— Félix Plasencia González (@plasenciafelixr) July 30, 2026













