El empresario petrolero venezolano Wilmer Ruperti permanece detenido desde el jueves, luego de acudir a una reunión solicitada por la policía de inteligencia del país, según informaron sus representantes legales a la agencia Reuters.
Hasta el momento, las autoridades no han ofrecido detalles oficiales sobre las razones de su detención.
De acuerdo con el bufete Winston & Strawn, a Ruperti se le pidió comparecer ante funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), en Caracas, alrededor de la 1:00 de la tarde del 18 de marzo. Tras su llegada, su equipo de seguridad también fue retenido, aunque posteriormente fue liberado, mientras que el empresario continuaba bajo custodia hasta el viernes.
Los abogados del magnate señalaron que no han recibido información clara sobre los cargos o motivos de la acción, lo que ha incrementado la preocupación por su situación. “Nos preocupa su bienestar”, indicó el bufete en declaraciones recogidas por Reuters.
El Ministerio de Información del régimen chavista no ha respondió a las solicitudes de comentarios, y hasta ahora no existe confirmación oficial sobre el caso. La falta de transparencia ha generado incertidumbre en torno a la detención de una figura ampliamente conocida en el sector energético del país.
Ruperti es un empresario del transporte marítimo y el petróleo, cercano históricamente a gobiernos socialistas en Venezuela, quien alcanzó notoriedad durante el paro petrolero de 2002-2003 al colaborar en el suministro de combustible, y más recientemente su empresa Maroil Trading ha tenido un rol clave en la exportación de coque de petróleo, aunque también ha estado envuelta en disputas contractuales con Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA).
Con información de Reuters













