El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) denunció la grave vulneración del derecho a la salud y a la vida que sufre el preso político Franklin Durán, quien lleva seis años recluido tras ser condenado a 30 años por el caso de la denominada Operación Gedeón.
La organización enfatizó que la integridad física de las personas privadas de libertad es responsabilidad absoluta del Estado venezolano, mientras la familia del detenido advierte sobre un deterioro físico irreversible debido a la falta de asistencia médica adecuada en el centro de reclusión.
Según relató su cuñada, Yanire Calderón, Durán es un paciente oncológico que desarrolló una severa patología cardiológica tras su paso por el centro penitenciario El Rodeo.
La condición del detenido ha empeorado a un punto tan crítico que sus propios hijos se muestran angustiados ante su cambio físico, al extremo de que el menor de ellos no logra reconocerlo: «Son tres niños a quienes se les está arrebatando el derecho a crecer junto a su padre», expresó Calderón al cuestionar el impacto emocional que atraviesa el núcleo familiar.
A pesar de que el detenido fue trasladado a la antigua cárcel La Planta bajo el argumento de su estado de salud, sus allegados denuncian que sigue sin recibir el tratamiento especializado que requiere con urgencia.
La familia ha acudido sin éxito al Ministerio Público, la Defensoría del Pueblo y el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) para solicitar una medida humanitaria. «Hacemos un llamado a todas las autoridades, por favor, no lo dejen morir. Necesitamos ayuda por Franklin», clamó Calderón, quien reiteró la exigencia de su liberación inmediata y la de todos los presos políticos en el país.













