La organización humanitaria World Vision advirtió que, más de un mes después de los terremotos que devastaron el norte y el centro de Venezuela el pasado 24 de junio, miles de niños, niñas y adolescentes enfrentan una crisis silenciosa marcada por el deterioro de su salud mental y el aumento de los riesgos para su protección.
En un comunicado, la ONG señaló que, además de los daños materiales ocasionados por los sismos, se desarrolla un «terremoto invisible» que afecta el bienestar emocional de la población infantil, especialmente en un país donde muchos menores ya vivían situaciones de vulnerabilidad antes del desastre.
World Vision recordó que, previo a los terremotos, cerca de 7,9 millones de venezolanos habían emigrado, lo que dejó aproximadamente un millón de niños al cuidado de familiares o vecinos debido a la migración de sus padres. Asimismo, indicó que los sismos dañaron más de 400 escuelas, agravando la situación de un sistema educativo afectado por años de deterioro.
La organización también destacó que, antes de la emergencia, el 22 % de los niños y adolescentes migrantes venezolanos no estaba matriculado en la educación formal, según datos de la Plataforma Regional de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes de Venezuela (R4V).
World Vision advirtió que la evidencia científica demuestra que las experiencias traumáticas durante la infancia pueden tener consecuencias duraderas para la salud física y mental. Citó los estudios de Vincent Felitti y Robert Anda (1998), según los cuales quienes han vivido cuatro o más experiencias adversas durante la niñez tienen 12 veces más probabilidades de presentar ideas suicidas, además de un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares en la adultez.
«Debido a este mayor riesgo para la salud mental y física, la ONG World Vision da prioridad a los Espacios Seguros para la Infancia durante las emergencias. Son un salvavidas emocional», afirmó Maribel Prada, directora nacional de World Vision en Venezuela.
La representante explicó que la organización desarrolla desde hace más de una década la iniciativa «Crianza con ternura», orientada a fortalecer la salud mental de niños, niñas y sus familias, especialmente en contextos de crisis y desastres.
Como parte de su respuesta humanitaria, World Vision ha habilitado Espacios Seguros para la Infancia en refugios y centros de distribución de ayuda, donde además de entregar alimentos, agua y artículos de higiene, brinda apoyo psicosocial, actividades recreativas y expresiones artísticas para ayudar a los menores a procesar sus emociones.
Hasta la fecha, la organización informó que ha atendido a 44.252 personas afectadas por la emergencia, de las cuales un tercio corresponde a niños y niñas.
Con información de La Patilla














