Laudelina Romero, madre de Gabriel Jesús Barros, forma parte del grupo de familiares de presos políticos que pernocta frente a la Embajada de Estados Unidos en Caracas para exigir la liberación de sus hijos y pedir la intervención de las autoridades estadounidenses.
Romero ha pasado varias noches a la intemperie como parte de la protesta, mientras espera que Washington interceda por la libertad de los presos políticos venezolanos.
Su hijo, Gabriel Jesús Barros, lleva nueve años privado de libertad y, según el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP), padece secuelas de torturas sin recibir atención médica especializada.
El organismo denunció que la tortura constituye un delito y una grave violación de los derechos humanos y responsabilizó al régimen venezolano por estos hechos.
“Casos como este no pueden quedar impunes”, señaló el OVP al exigir que se investiguen las denuncias de tortura y se garantice justicia para las víctimas.
La protesta de los familiares frente a la sede diplomática estadounidense busca visibilizar la situación de los presos políticos y presionar por acciones que permitan avanzar hacia su liberación.
Laudelina Romero, madre de Gabriel Jesús Barros, forma parte del grupo de madres que pernocta frente a la Embajada de EE. UU. para exigir la libertad de sus hijos.
Ha pasado noches a la intemperie esperando que las autoridades estadounidenses intercedan por la liberación de los… pic.twitter.com/1NQyYpgQUN
— Observatorio Venezolano de Prisiones (@oveprisiones) August 12, 2026













