La madre de Wilber Rafael Garces Pérez, un venezolano de 28 años herido por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Austin, Texas, relató a Reuters la videollamada que mantuvo con su hijo minutos después del tiroteo.
Flor Pérez, de 51 años, contó que su hijo le dijo: “Se estrellaron contra mi coche y me dispararon”, mientras ella intentaba calmarlo desde su casa en Barquisimeto. Durante la llamada, vio a un agente sacarlo del vehículo sujetándolo por un brazo.
Cuatro días después, Garces Pérez permanece detenido con una bala alojada en la espalda y su madre asegura que no ha podido volver a hablar con él. El venezolano sostiene que trabajaba como repartidor de comida cuando agentes de ICE chocaron su vehículo y que no se identificaron ni activaron las luces de emergencia hasta después de la colisión. La secuencia exacta de los hechos aún no está clara.
ICE no ha presentado públicamente su versión ni explicado por qué Garces Pérez recibió un disparo mientras estaba en su automóvil. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) afirmó que se trató de una “detención vehicular selectiva” y sostuvo que resistirse a los agentes y evadir el arresto representa un peligro. Los videos disponibles no muestran el momento del disparo.
Según una fuente citada por Reuters, el agente que disparó no llevaba cámara corporal. El funcionario, cuya identidad no ha sido divulgada, fue contratado por ICE el año pasado y anteriormente trabajó para la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza. Esto ocurre después de que, tras dos tiroteos mortales durante controles de tráfico en julio, se anunciara que los agentes de ICE deberían utilizar cámaras corporales.
Pérez dijo que su hijo sufre un “dolor intenso” y espera que sea trasladado a un hospital para retirar la bala. El congresista demócrata Greg Casar, quien lo visitó en un centro de detención de ICE, afirmó que la herida continúa siendo cubierta con una gasa que se llena de sangre y debe cambiarse dos o tres veces al día. DHS, por su parte, aseguró que Garces Pérez recibe atención médica las 24 horas.
Un video difundido por la policía de Austin muestra al venezolano dentro de su automóvil junto a dos agentes de ICE. Garces Pérez señala que le duele el hombro, luego es obligado a salir, esposado y atendido por un policía que corta su camisa y deja visible la herida de bala en la parte superior de la espalda.
Garces Pérez ingresó a Estados Unidos desde México en diciembre de 2023 mediante CBP One, una aplicación utilizada por la administración de Joe Biden para programar citas de ingreso. DHS sostiene que su permiso de trabajo expiró en 2025, por lo que está sujeto a deportación.
El venezolano buscaba ganar dinero para mantener a su hijo de siete años, quien nació con parálisis cerebral y necesita un tratamiento costoso en Venezuela. La familia todavía no le ha contado al niño lo ocurrido. “Vamos a tener que explicárselo al niño poco a poco”, dijo Pérez, quien señaló que su nieto pregunta diariamente por su padre.
Los abogados de Garces Pérez solicitaron su liberación para que pueda participar en la investigación del tiroteo y resolver su situación migratoria. Su primera audiencia ante un juez federal de inmigración en Texas está prevista para el próximo miércoles.
Reuters reportó además que al menos 20 personas han sido baleadas por agentes federales de inmigración desde el regreso de Donald Trump a la presidencia, siete de ellas mortalmente. El dato ha generado protestas y cuestionamientos sobre las actuaciones de los agentes, en medio del endurecimiento de las políticas de deportación.













