Ámbar Castillo, madre de la adolescente Samantha Hernández Castillo, denunció que su hija de 16 años enfrenta graves secuelas físicas y emocionales tras haber permanecido seis meses detenida injustamente por el régimen en una cárcel para menores en Venezuela.
En una entrevista concedida al diario El Mundo, Castillo aseguró que la joven fue sometida a “tratos crueles” y torturas psicológicas durante su reclusión. “Mi hija ahorita está en un proceso de adaptación. Recibió muchos tratos crueles, muchas torturas psicológicas. No puede dormir”, afirmó.
La madre explicó que Samantha perdió 16 kilos debido a la depresión y la ansiedad derivadas de su encarcelamiento. Indicó además que actualmente recibe atención médica y psicológica para tratar las secuelas que dejó su paso por prisión.
La adolescente obtuvo una medida cautelar de libertad luego de permanecer detenida desde noviembre de 2025, cuando fue arrestada por funcionarios de la DGCIM. Organizaciones de derechos humanos denunciaron que el caso formó parte de una persecución contra familiares del teniente exiliado Christian Hernández, hermano de Samantha, señalado por el chavismo de participar en supuestos planes conspirativos.
Castillo aseguró que teme por la seguridad de su hija y expresó su intención de trasladarla a Panamá, donde reside actualmente. “Ella dice: ‘Mamá, me da miedo salir’. No quiere salir”, relató.
Asimismo, rechazó las acusaciones realizadas recientemente por Jorge Rodríguez contra Samantha, a quien vinculó con la llamada “Operación Oro”. La madre sostuvo que en el expediente judicial no existen pruebas que involucren a la adolescente. “No hay testigos, no hay fotos, no hay audios, no hay nada donde involucren a mi hija”, afirmó.
Mientras Samantha fue excarcelada, otros integrantes de la familia Hernández Castillo continúan detenidos en Venezuela, entre ellos Aranza Hernández, hermana mayor de la adolescente.














