El pasado mes de abril, la administración del presidente Donald Trump retiró de la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos (OFAC, por sus siglas en inglés) a la encargada del régimen, Delcy Rodríguez, y este 14 de octubre fue excluido de dicho listado el presidente de la Asamblea Nacional chavista, Jorge Rodríguez.
Sin embargo, aún quedan 254 personas y entidades sancionadas por el Gobierno de Estados Unidos, entre ellas el ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello; el exfiscal general, Tarek William Saab; Nicolás Maduro Guerra (hijo de Nicolás Maduro Moros), así como los tres hijos y otros familiares de Cilia Flores.
Asimismo, se mantienen en la lista figuras relevantes de la política nacional, como el general en jefe del Ejército y actual ministro de Agricultura, Vladimir Padrino López.
A su vez, continúan penalizados por la OFAC el Cártel de los Soles, cuyo liderazgo Washington atribuye a Nicolás Maduro; el Tren de Aragua, acusado de trata de personas y tráfico de drogas; y la Segunda Marquetalia, disidencia de las FARC señalada por sus actividades armadas e ilícitas.
De igual forma, persisten las sanciones contra empresas estatales y organismos estratégicos como Petróleos de Venezuela (PDVSA), la aerolínea Conviasa, la corporación minera Minerven, el canal de televisión Globovisión y el Banco Central de Venezuela (BCV), aunque Estados Unidos ha flexibilizado distintas restricciones sobre estas entidades para permitir operaciones concretas, especialmente las relacionadas con la explotación de recursos petroleros o minerales y transacciones financieras específicas.













