La organización Laboratorio de Paz advirtió que la reinserción internacional de Venezuela debe contribuir también a recuperar la institucionalidad democrática y la soberanía popular, ante la próxima participación de Delcy Rodríguez en la Asamblea General de las Naciones Unidas y el creciente restablecimiento de relaciones diplomáticas con el país.
En un comunicado, la organización reconoció como positivo que Venezuela recupere relaciones diplomáticas, económicas y de cooperación con la comunidad internacional, ya que «el aislamiento no constituye una política de derechos humanos ni contribuye, por sí mismo, a la democratización». Sin embargo, advirtió que existe el riesgo de que la normalización internacional avance más rápidamente que la normalización democrática.
Laboratorio de Paz señaló que el restablecimiento de vínculos diplomáticos con Estados Unidos, el anuncio del Reino Unido de elevar su representación en Caracas al rango de embajador, y la próxima participación de Rodríguez en la ONU son expresiones de un proceso que probablemente continuará ampliándose. La organización precisó que la presencia de representantes venezolanos en Naciones Unidas forma parte de las relaciones entre Estados, y no constituye, por sí misma, una certificación sobre la legitimidad democrática de sus gobiernos. Citó como ejemplo la propia decisión del Reino Unido, que aclaró que mejorar sus relaciones con el Estado venezolano no implica modificar su valoración sobre los procesos electorales de 2024, ni supone un reconocimiento político de quienes actualmente ejercen el poder.
Transición democrática
La organización advirtió que Rodríguez ejerce la Presidencia sin haber sido elegida para el cargo, y que la situación de interinato «ha superado los lapsos previstos constitucionalmente» sin que la soberanía popular haya sido restituida mediante una elección presidencial. Señaló que continúan restricciones al espacio cívico, déficits importantes para el ejercicio de los derechos políticos, e instituciones cuya legitimidad democrática sigue siendo cuestionada, y advirtió que la apertura diplomática y económica no debería invisibilizar estas situaciones.
Laboratorio de Paz planteó que los acuerdos políticos, económicos, energéticos, comerciales y de cooperación que se establezcan con Venezuela deben incorporar compromisos explícitos y verificables en materia de derechos humanos, Estado de derecho, libertades públicas y democracia.
Citó como antecedente el caso de la Unión Europea, que ha incorporado cláusulas democráticas y de derechos humanos en sus acuerdos con terceros países. La organización sostuvo que «las inversiones necesitan seguridad jurídica. La cooperación internacional necesita instituciones confiables. Y la estabilidad sostenible necesita legitimidad democrática».
Exhortaciones a la comunidad internacional
Laboratorio de Paz exhortó a los gobiernos democráticos, organismos multilaterales y actores internacionales a diferenciar el relacionamiento diplomático con el Estado venezolano del reconocimiento de legitimidad democrática de quienes ejercen el poder; incorporar compromisos verificables de derechos humanos y garantías democráticas en los nuevos acuerdos; mantener y fortalecer los mecanismos internacionales de protección y seguimiento de la situación de derechos humanos; promover garantías efectivas para las libertades de expresión, asociación, reunión y participación política; y acompañar activamente el establecimiento de una ruta constitucional para la celebración de elecciones presidenciales libres, competitivas y verificables «en el plazo más breve posible».
La organización afirmó que la reinserción internacional puede contribuir a la recuperación económica de Venezuela, pero advirtió que no debería consolidar «una excepcionalidad política permanente» ni sustituir la voluntad ciudadana por acuerdos entre gobiernos. «Venezuela necesita recuperar plenamente sus relaciones con el mundo. Y necesita, al mismo tiempo, recuperar el derecho de su ciudadanía a elegir mediante elecciones auténticas a quienes deben gobernarla», concluyó Laboratorio de Paz.













