El presidente de la Federación Médica Venezolana (FMV), Douglas León Natera, hizo un llamado urgente al régimen chavista por considerar que la crisis hospitalaria requiere atención inmediata.
«El 90 % de los hospitales están desabastecidos y abandonados», afirmó León Natera en rueda de prensa acompañado por el comité ejecutivo del gremio médico venezolano.
Indicó que un cinco por ciento son hospitales «vitrinas» que han sido mejorado en sus áreas de atención médica, aproximadamente unos 15 centros asistenciales, pero la mayoría de los 301 hospitales están abandonados”.
Comentó que la constitución establece el derecho a la salud y a la vida «pero eso es inexistente, es letra muerta por el incumplimiento del Ejecutivo nacional».
También pidió al recién nombrado nuevo ministro de Salud, Carlos Alvarado, «sentarse a dialogar con el gremio médico venezolano en procura de firmar el contrato colectivo de sector salud que desde 2003 no ha sido posible renovarlo».
Dijo que los médicos venezolanos -en su propuesta de la convención colectiva- exigen un salario mínimo de 1.500 dólares básico de acuerdo a escalafón y horas de contratación para el médico rural e interno.
A partir de ese monto 1.600 dólares para el médico residente hasta una escala máxima entre 2.600 y 3.150 dólares para el personal de mayor rango.
Por otra parte, y al ser consultado sobre las movilizaciones convocadas por el gobierno en contra de las sanciones económicas, el presidente de la FMV, dijo que ese es un derecho político.
Sin embargo, comentó que «el bolsillo de los venezolanos es el que está sancionado puesto que el salario mínimo, 130 bolívares, menos de 20 centavos de dólar al mes, está bloqueado desde hace cuatro años».
“Ya no es ni sal ni agua, es solo agua. En Venezuela no hay salario mínimo”, recalcó.














