Tras los terremotos ocurridos en Venezuela el 24 de junio, el director general de Fe y Alegría, el padre José Gregorio Terán, informó que 73 centros educativos de la organización sufrieron daños en distintas regiones del país.
Precisó que 715 niños, niñas y adolescentes, así como 280 trabajadores, también resultaron afectados en sus viviendas. Aunque aclaró que ninguna escuela colapsó, advirtió que 31 centros educativos presentan daños críticos, identificados con etiquetas rojas y amarillas, lo que mantiene en riesgo a 18.000 estudiantes y 1.700 trabajadores si no se ejecutan las reparaciones necesarias en el corto plazo.
Explicó durante una rueda de prensa que se encuentra en marcha una estrategia integral enfocada en la rehabilitación de la infraestructura más afectada, el acompañamiento psicoemocional de estudiantes y la recuperación de las comunidades escolares, especialmente en zonas severamente golpeadas como Caraballeda, en La Guaira.
El padre Terán indicó que la organización requiere aproximadamente 1.250.000 dólares para rehabilitar, al menos, 14 de los planteles afectados, por lo que hizo un llamado a empresas, donantes y al Estado. «Necesitamos apoyo para defender el aula», expresó.
«Venezuela no es solo petróleo, Venezuela es su gente y en la medida en que logremos que nuestra gente esté formada, comprometida y fortalecida, reconstruiremos país», explicó.
Terán indicó que una docente falleció, así como 31 alumnos, de los cuales 30 estudiaban en la institución Simón Bolívar, en Caraballeda, una de las zonas más afectadas de la devastada región de La Guaira.
Con información de EFE














