Las fallas en el suministro eléctrico afectan la atención médica y las actividades escolares en distintas regiones de Venezuela, donde los cortes también interrumpen el servicio de agua y comprometen la conservación de vacunas y tratamientos.
Elda Jiménez, presidenta del Colegio de Enfermería del estado Lara, y Luis Guillermo Padrón, presidente del Sindicato de Maestros de Carabobo, alertaron sobre las consecuencias de las interrupciones eléctricas en los sectores de salud y educación. En el estado Zulia, los racionamientos llegan hasta 12 horas diarias, distribuidas en dos tandas.
En Carabobo, Padrón señaló que ninguna escuela cuenta con plantas eléctricas, por lo que los cortes dejan los salones a oscuras y afectan el funcionamiento de los sistemas de bombeo de agua potable hacia los planteles.
La situación también afecta a los estudiantes fuera de las aulas, quienes deben realizar sus tareas en condiciones precarias debido a la falta de electricidad en sus hogares.
“Un niño al lado no es con el bombillo ese recargable, sino con velas, porque muchos no tienen para comprar tantos bombillos”, señaló Padrón.
El dirigente sindical también alertó sobre las consecuencias que los cortes tienen en el rendimiento de los alumnos y las condiciones de trabajo de los docentes.
“Ves niños cansados, ves niños fatigados, no tienen ya el poder de concentración; maestros que ya la fatiga mental se les está notando”, afirmó.
En el sector salud, Jiménez explicó que, aunque los principales hospitales de Lara cuentan con una red eléctrica prioritaria, otros centros dependen de plantas auxiliares que dejan de funcionar cuando se agota el gasoil.
La falta de combustible afecta el funcionamiento de unidades de diálisis y también pone en riesgo la cadena de frío necesaria para conservar vacunas.
“Toda institución de salud no debería de pararse en ningún instante y precisamente por ninguna razón… Es imperdonable que esto ocurra”, enfatizó Jiménez.
Las denuncias evidencian el impacto de las fallas eléctricas en servicios esenciales, con consecuencias que se extienden desde la atención de pacientes hasta las condiciones en las que niños y docentes desarrollan sus actividades educativas.













