El uso constante de plantas eléctricas en Venezuela puede representar riesgos para la salud debido a la exposición a los gases que emiten estos equipos y al ruido que generan, advirtieron el neumólogo Andrés Orsoni y el psicólogo clínico Víctor Saavedra.
Orsoni explicó que uno de los principales peligros es la inhalación de monóxido de carbono, un gas incoloro e inodoro que puede provocar intoxicaciones al ingresar al organismo.
«El monóxido de carbono tiene una afinidad por conectarse con la hemoglobina mucho más que el oxígeno; él desplaza el oxígeno y se pega a la hemoglobina», detalló el especialista al explicar cómo este gas dificulta el transporte de oxígeno en la sangre.
Por su parte, Saavedra advirtió que la exposición prolongada al ruido de los generadores eléctricos también afecta el sistema nervioso. Describió este fenómeno como una «intoxicación sónica» que mantiene al cerebro en un estado sostenido de alerta o de lucha y huida, lo que puede debilitar el sistema inmunológico.
Ante estos riesgos, los expertos recomendaron instalar las plantas eléctricas exclusivamente en espacios al aire libre, con chimeneas altas para alejar las emisiones de las viviendas. También instaron a colocar detectores de monóxido de carbono en los hogares para prevenir intoxicaciones.













