El Programa de Alimentación Escolar (PAE), una herramienta crítica para garantizar la permanencia de los niños en las aulas venezolanas, presenta graves fallas de continuidad y cobertura.
Según la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (ENCOVI) 2025, aunque el programa tiene un alcance nominal del 62%, alcanzando a 3.930.645 de beneficiarios, su operatividad real es insuficiente: solo el 29% de los niños, niñas y adolescentes recibe comida todos los días.
Esto significa que, en la práctica, apenas 3 de cada 10 estudiantes escolarizados cuentan con el beneficio de alimentación de forma regular, lo que agrava la crisis de seguridad alimentaria y la deserción escolar en los sectores más vulnerables.
El informe de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) revela que el PAE funciona de manera irregular para la mayoría de los inscritos:
29% recibe alimentación todos los días.
59% recibe comida solo «algunos días».
11% de los estudiantes inscritos en el programa reporta que este «casi nunca o nunca» funciona.
La ENCOVI, una de las investigaciones más robustas del país, fue realizada entre marzo y junio de 2025 mediante entrevistas personales en 11.352 hogares de todo el territorio nacional, incluyendo el Distrito Capital y estados clave como Zulia, Táchira, Bolívar y Miranda.















