El dirigente Edmundo González Urrutia alertó sobre las consecuencias de las fallas eléctricas en Venezuela, luego de reunirse con representantes de La República TV y Derechos Humanos en Acción (DDHH en Acción), quienes le presentaron DatAvenger, una iniciativa para recopilar y documentar reportes ciudadanos sobre las interrupciones del servicio eléctrico en el país.
Según el balance de septiembre presentado por la iniciativa, los cortes eléctricos tuvieron una duración promedio de siete horas y 40 minutos, una situación que afecta la vida cotidiana de las familias y dificulta el desarrollo de las actividades laborales.
González Urrutia advirtió que detrás de estas cifras hay familias que pierden alimentos adquiridos con esfuerzo, trabajadores que dejan de percibir ingresos y personas cuya salud depende de equipos eléctricos o de medicamentos que requieren refrigeración.
El dirigente expresó su preocupación por la incertidumbre que enfrentan los ciudadanos ante las interrupciones del servicio y destacó la importancia de documentar estos incidentes para visibilizar las dificultades de las comunidades, dimensionar el problema y exigir respuestas.
Asimismo, cuestionó el llamado del régimen a ahorrar energía y recogió el reclamo de los ciudadanos ante la falta de suministro eléctrico: «¿Cómo vamos a ahorrar algo que no tenemos?».
En ese sentido, sostuvo que exigir nuevos sacrificios a quienes pasan horas sin electricidad y responsabilizarlos por las fallas agrava la situación que ya padecen los venezolanos.
La iniciativa DatAvenger busca reunir información sobre las interrupciones eléctricas a partir de reportes ciudadanos, con el propósito de registrar el impacto de las fallas en distintas regiones del país.
Me reuní con el equipo de @LaRepublica_tv y la @ddhhenaccion, para conocer DatAvenger, una iniciativa para recoger y documentar reportes ciudadanos sobre las fallas eléctricas en todo el país.
Su balance de septiembre registró interrupciones de una duración promedio de siete horas y cuarenta minutos. Detrás de ese dato hay familias que pierden alimentos comprados con esfuerzo, trabajadores que dejan de percibir ingresos y personas cuya salud depende de equipos eléctricos o medicamentos refrigerados. Me preocupa profundamente lo que significa vivir cada día con esa incertidumbre.
Reconozco la importancia de este trabajo. Documentar las fallas permite hacer visible lo que padecen las comunidades, dimensionar el problema y exigir respuestas. Cada registro amplía la evidencia y da voz a quienes las sufren.
Frente al llamado del régimen a ahorrar energía, los ciudadanos han planteado una pregunta legítima: «¿Cómo vamos a ahorrar algo que no tenemos?».
Pedir más sacrificios a quienes pasan horas sin electricidad y trasladarles la responsabilidad por las fallas agrava el abuso que ya padecen.
— Edmundo González (@EdmundoGU) October 9, 2026













