El presidente electo de Venezuela, Edmundo González afirmó este jueves que la nueva acusación presentada por la justicia estadounidense contra Nicolás Maduro y Cilia Flores, por su responsabilidad en actos de tortura, «pone en primer plano las graves violaciones de derechos humanos cometidas en Venezuela».
A través de un mensaje publicado en sus redes sociales, González Urrutia recordó que hace pocos días el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas renovó el mandato de la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos, cuyo trabajo ha sido clave para «construir una memoria documentada de las violaciones sufridas por miles de venezolanos, identificar patrones de represión y contribuir a establecer responsabilidades».
González enfatizó que la continuidad de esa labor de investigación es indispensable, argumentando que «la verdad debe conocerse, las víctimas tienen derecho a justicia y reparación, and todos los responsables, sin excepción, deben rendir cuentas».
Además, reflexionó sobre el contraste actual de los señalados, señalando que «quienes enfrentan estas acusaciones reclaman garantías judiciales, condiciones de detención adecuadas y el respeto de sus derechos», prerrogativas que «durante años les fueron negados a miles de venezolanos».
«El Estado de derecho se demuestra cuando somos capaces de garantizar a todos los derechos que exigimos para nosotros mismos y los privilegios son transitorios, pero los derechos deben ser permanentes», recalcó.
Concluyó diciendo: «Venezuela necesita instituciones que protejan la dignidad humana, investiguen los abusos y garanticen que nunca más se utilice el poder para perseguir, torturar o vulnerar los derechos de las personas».













