Ante la reciente tala de árboles realizada en la emblemática Avenida Libertador de Maturín, estado Monagas, bajo el argumento de la «mejora de aceras».
Al respecto, el coordinador municipal de Vente Venezuela en la localidad, Jesús Farías, alzó su voz de protesta para denunciar la falta de planificación y la omisión de protocolos técnicos en la ejecución de obras públicas.
Señaló que, si bien el mantenimiento de la infraestructura peatonal es necesario para el municipio, los manuales de urbanismo moderno y gestión ambiental establecen claramente que la tala de árboles maduros debe ser siempre la última opción, incluso ante problemas puntuales con raíces o el levantamiento del pavimento.
«Eliminar ejemplares adultos de nuestras avenidas principales sin haber agotado alternativas como barreras antirraíces, podas selectivas o rediseño de alcorques demuestra una gestión de espaldas al sentido común ambiental», sentenció Farías.
El dirigente municipal destacó que cada árbol en el entorno urbano cumple una función vital como regulador térmico y pulmón vegetal, por lo que su eliminación —aun cuando se trate de un grupo reducido— genera un impacto negativo perceptible en una zona de alto tránsito y exposición solar como la Avenida Libertador. A su juicio, esta intervención evidencia una preocupante improvisación en los criterios de ingeniería municipal.
Desde la coordinación municipal, Farías afirmó que, una vez lograda la libertad a través de elecciones presidenciales, presentarán planteamientos firmes a las nuevas autoridades democráticas, orientados a corregir el rumbo en materia de obras públicas y respeto al entorno.
Entre las medidas exigirán la evaluación previa y transparencia mediante la publicación de los informes técnicos que justificaron la intervención, la ejecución de un plan de reforestación compensatoria con siembra inmediata de especies idóneas de raíces pivotantes en la misma zona, y la consolidación de un urbanismo sostenible que acompañe la mejora de aceras con una visión integral orientada a proteger la infraestructura verde de Maturín.
«Maturín necesita obras que mejoren la calidad de vida de los ciudadanos sin sacrificar nuestro patrimonio natural. La modernización y el verdor de la ciudad deben ir de la mano», concluyó Farías.













