Durante su discurso en la 81.ª Asamblea General de la ONU, la encargada del régimen chavista, Delcy Rodríguez, no exigió la liberación del dictador Nicolás Maduro, preso en Nueva York, sino que, por el contrario, agradeció al presidente Donald Trump por retomar las relaciones diplomáticas con Venezuela tras la operación militar estadounidense del 3 de enero en Caracas.
«Quiero en esta 81 Asamblea General de la ONU agradecer al presidente Donald Trump y a su gobierno por su disposición a retomar el camino de las relaciones diplomáticas y de cooperación con Venezuela. La última vez que dos presidentes de Venezuela y los Estados Unidos se reunieron fue en el año 2009. Hoy trabajamos seriamente para dirimir a través del diálogo las diferencias existentes, pero principalmente para abonar los caminos para el relacionamiento energético, la promoción de seguridad, la lucha común contra el crimen transnacional y la cooperación económica en beneficio de ambos pueblos y de nuestro continente», afirmó Rodríguez.
Además de omitir cualquier mención a Maduro, Rodríguez tampoco hizo referencias al fallecido Hugo Chávez, recordado por su intervención ante la Asamblea General de la ONU en 2006, cuando confrontó al entonces presidente estadounidense George W. Bush con una frase que se hizo célebre en aquella ocasión: «¡Huele a azufre!».













