La organización Convite A.C. alertó sobre la necesidad de brindar una atención diferenciada a los adultos mayores afectados por el doble terremoto registrado el pasado 24 de junio en Venezuela, debido a sus condiciones particulares de salud, movilidad y cuidado.
Luis Cabezas, director general de Convite A.C., señaló que esta población ya enfrentaba una situación de vulnerabilidad antes de la emergencia y que los efectos de los sismos agravaron sus necesidades. Durante una entrevista en el programa Háblame Bajito de Radio Fe y Alegría Noticias, explicó que muchos adultos mayores perdieron sus viviendas, permanecen en refugios o fueron trasladados a casas hogar.
“Muchos necesitan medicamentos, bastones, andaderas, lentes, pañales o apoyo permanente porque se encuentran encamados. No podemos pretender que sea una respuesta uniforme para todas las poblaciones”, afirmó Cabezas.
El representante de Convite informó que la organización activó una ruta de atención junto a distintas casas hogar de Caracas para evaluar posibles daños en las instalaciones, conocer el estado de salud de los residentes e identificar si estos espacios están recibiendo a personas damnificadas por la emergencia.
Asimismo, explicó que buscan canalizar ayuda humanitaria y acompañamiento psicosocial para los adultos mayores afectados emocionalmente por la tragedia. Indicó que algunos residentes de casas hogar perdieron contacto con sus familiares tras los terremotos, lo que interrumpió la entrega de medicamentos, artículos de higiene y otros insumos esenciales.
Como parte de esta labor, Convite informó que ha distribuido más de 1.800 pañales en 11 centros de atención para adultos mayores.
Cabezas también destacó la importancia de garantizar condiciones dignas en los refugios y advirtió que estos espacios deben ser considerados soluciones temporales, ya que con el paso del tiempo pueden presentar dificultades para responder a las necesidades de sus ocupantes.
En ese sentido, planteó la necesidad de establecer planes de atención a corto, mediano y largo plazo que incluyan la reubicación definitiva de las familias afectadas y protocolos específicos para la protección de las personas mayores.
“Los adultos mayores son sujetos plenos de derecho”, recordó Cabezas, al insistir en que las respuestas humanitarias deben respetar su privacidad, dignidad y necesidades particulares.
El director de Convite señaló que, una vez superada la fase inicial de búsqueda y rescate, comienza una etapa compleja enfocada en atender las consecuencias sociales y humanitarias de la emergencia. Por ello, la organización desarrolla una ruta de protección que contempla apoyo psicosocial, orientación legal y fortalecimiento de las redes familiares.
Finalmente, destacó la importancia de que el régimen establezca mecanismos que brinden seguridad jurídica a quienes perdieron sus viviendas y permitan acceder a programas de indemnización, asignación o adquisición de nuevos hogares.
Cabezas reconoció además la solidaridad de las comunidades durante la emergencia, especialmente de vecinos que ayudaron a evacuar a adultos mayores, y afirmó que esta población debe ocupar un lugar prioritario en los planes de gestión del riesgo y recuperación por su conocimiento y arraigo en sus comunidades.














