Entre 350.000 y 420.000 adultos mayores viven solos en Venezuela, según estimaciones de la asociación civil Convite, que advierte sobre las dificultades económicas y las condiciones de vulnerabilidad que enfrenta esta población.
En su más reciente informe sobre las condiciones de vida de las personas mayores, la organización señala que para 2025 el 55% de los adultos mayores se mantenía activo laboralmente, ocho puntos porcentuales más que en 2024. El estudio se basó en una encuesta aplicada a 1.803 personas de 60 años o más en 19 capitales y localidades regionales del país.
El documento también revela que 23% trabaja en la economía informal, mientras que 53% asegura percibir un ingreso mensual total de 100 dólares. Además, 82% admite que sus gastos superan sus ingresos.
“Las personas jubiladas y pensionadas, en su mayoría, carecen de ingresos adicionales y dependen del apoyo familiar, ayudas gubernamentales, donaciones o trabajos informales. Entre las dimensiones más afectadas destacan el acceso a la alimentación y a la salud”, indica el análisis.
En Venezuela, las pensiones se mantienen al mismo nivel del salario mínimo, fijado en 130 bolívares, menos de 20 centavos de dólar. Para complementar estos ingresos, el régimen chavista entrega un bono cuyo monto también está por debajo de los 100 dólares.
Convite calcula que una persona mayor en el país debería recibir entre 450 y 500 dólares mensuales para cubrir sus gastos de alimentación, y más de 1.200 dólares para vivir dignamente.
Riesgos de aislamiento y abandono
El informe también cita datos de la Encuesta de Condiciones de Vida (Encovi), elaborada por especialistas de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), según la cual 35% de los hogares venezolanos está integrado por una pareja de adultos mayores o por una persona mayor que vive sola.
Esta situación, advierte el estudio, aumenta los riesgos de aislamiento social, negligencia, abandono y deterioro funcional.













