El secretario de Energía, Chris Wright, aseguró este miércoles en entrevista con CNBC, desde Caracas, que Estados Unidos «supervisará» a la empresa North American Blue Energy Partners (NABEP), del polémico empresario venezolano Alejandro Betancourt, señalado de casos de corrupción, para garantizar el cumplimiento de «las leyes y los contratos».
Consultado directamente sobre Betancourt, a quien el periodista Brian Sullivan describió como una figura «sombría, similar a un padrino», Wright respondió que «Alejandro tuvo algún conflicto con el régimen anterior en Venezuela, lo que ha llevado a su aparición en las noticias y todo eso. Pero han sido un operador muy competente en Venezuela. Y por supuesto, esta estructura va a tener supervisión de Estados Unidos, para hacer cumplir la ley y de los contratos por parte de Estados Unidos. Lo que estamos haciendo es aumentar la confianza para que empresas privadas vengan a hacer negocios en Venezuela directamente con el gobierno de Venezuela y posiblemente también con la asociación con NABEP. Este es el gran plan del presidente Trump para reemplazar el conflicto por el comercio», afirmó.
Wright explicó que este acuerdo lo que busca es «asociar a Estados Unidos con el desarrollo de los recursos de petróleo y gas en Venezuela. No es un desplazamiento o reemplazo de empresas privadas. El negocio impulsa el progreso. El negocio impulsará el crecimiento de la producción de petróleo y gas en Venezuela. Pero la participación de Estados Unidos beneficia a los contribuyentes estadounidenses con petróleo a descuento y enormes reservas. Pero el gobierno de Estados Unidos no será el operador o productor de esas reservas».
Ante la pregunta de si se trata de una toma del petróleo venezolano, en violación de la Constitución del país, Wright respondió: «Absolutamente no. De hecho, ni siquiera es un acuerdo entre el gobierno de Estados Unidos y el gobierno venezolano. Es un acuerdo entre el gobierno de Estados Unidos y una empresa venezolana para ayudar a desarrollar los recursos. Hoy Venezuela tiene entre el 12% y el 15% de las reservas petroleras globales y apenas un poco más del 1% de la producción global. Eso es un problema hoy, es una oportunidad para mañana».













