Cáritas Venezuela anunció que pondrá en marcha su Sistema de Alerta, Monitoreo y Atención en Nutrición y Salud (SAMAN) en los albergues transitorios habilitados tras el doble terremoto del 24 de junio, con el objetivo de prevenir casos de desnutrición entre los niños afectados por la emergencia.
La directora ejecutiva de la organización de la Iglesia católica, Janeth Márquez, explicó que Naciones Unidas suministró los insumos necesarios para activar este programa, que permitirá hacer seguimiento al estado nutricional de los menores y garantizar una alimentación balanceada para quienes perdieron sus hogares y pertenencias a causa del desastre.
Márquez indicó que Cáritas está culminando la primera fase de respuesta humanitaria, centrada en la atención de la emergencia inmediata, para dar paso a una segunda etapa enfocada en evaluar con mayor precisión la situación de las familias afectadas. En esta fase se determinará quiénes perdieron completamente sus viviendas, quiénes registran daños parciales, quiénes continúan en refugios temporales y quiénes fueron acogidos por familiares.
La representante de la organización subrayó que la prioridad sigue siendo atender las necesidades básicas de la población damnificada y fortalecer la respuesta humanitaria conforme evolucionen las condiciones de las comunidades afectadas por los sismos.













