El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, afirmó desde Filipinas que «el objetivo es tener una Cuba donde el pueblo de Cuba pueda experimentar prosperidad, seguridad, protección y una mejor vida hacia adelante», tal como pueden hacerlo los cubanos «en todo el mundo cuando salen de Cuba».
Rubio descartó que la meta de Washington sea provocar un cambio de régimen mediante el colapso económico o una opción militar, y aseguró que EE.UU. está dispuesto a ser realista y paciente en un proceso serio que conduzca a ese objetivo, con contactos ocasionales con el régimen cubano en ese sentido.
El secretario de Estado identificó dos problemas fundamentales que enfrenta la isla: primero, que su sistema económico «no funciona» y «no existe en ninguna otra parte del mundo», lo que obliga a la población a emigrar; y segundo, que Cuba ya no recibe petróleo gratuito de Venezuela, algo que calificó como «su mayor problema». Precisó que, de ese petróleo, el régimen cubano revendía aproximadamente el 60% por dinero en efectivo, en lugar de destinarlo a su red eléctrica.
Rubio afirmó que el régimen cubano «es un desastre», que su modelo económico no funciona y que sus dirigentes «no saben lo que están haciendo», ya que su principal interés es mantenerse en el poder por temor a que la prosperidad y las libertades económicas les hagan perder el control sobre la población.
El secretario de Estado recordó que este mismo día Washington comenzó a enviar más de 100 millones de dólares en asistencia humanitaria a Cuba, que será distribuida por entidades no gubernamentales sobre el terreno, y reiteró la disposición de EE.UU. a seguir dialogando con el régimen sobre los cambios que podría implementar.
Rubio subrayó que Cuba, ubicada a 90 millas de las costas estadounidenses, es un gobierno que ha dedicado buena parte de las últimas tres a cinco décadas a desestabilizar la región, y estimó que la isla ha perdido entre un 10% y un 15% de su población desde 2021 debido a la mala gestión del país.
Consultado sobre expectativas dentro de la propia administración de un cambio de régimen antes de fin de año, Rubio respondió que los asuntos globales «no son una miniserie» que se resuelve en tres episodios, y recordó que se trata de un sistema vigente desde 1959 que sobrevivió gracias a patrocinadores extranjeros, primero la Unión Soviética y luego Hugo Chávez, apoyo que hoy ya no tiene.
El secretario de Estado afirmó que nunca ha establecido un plazo para el cambio en Cuba, aunque expresó su deseo de que fuera «mañana», porque el pueblo cubano «merece un futuro mejor». Calificó además a la isla como un «Estado fallido» cuya relevancia para la seguridad nacional de EE.UU. responde tanto a su cercanía geográfica como al riesgo de una migración masiva derivado de su profunda desestabilización.
SECRETARY RUBIO: "The goal is to have a Cuba where the people of Cuba can experience prosperity, safety, security and a better life moving forward." pic.twitter.com/GOu9fxPtZP
— Department of State (@StateDept) July 22, 2026












