El primer ministro checo, Andrej Babis, cuyo país acoge a unos estimados 150 ciudadanos venezolanos, expresó este lunes su esperanza de que la captura de Nicolás Maduro por parte de EE.UU. devuelva al país caribeño a la democracia.
«Esperemos que todo esto conduzca a que los ciudadanos de Venezuela tengan libertad y democracia, y elijan un régimen democrático», señaló el mandatario checo en Instagram.
Si bien la República Checa expresó en los últimos años su apoyo a la oposición y sociedad civil venezolana, solo ha concedido asilo político a la abogada y activista Tamara Sujú, que documenta violaciones de derechos humanos en Venezuela para La Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya.
Por otra parte, Praga espera poder lograr la liberación del preso político y activista checo Jan Darmovzal, de la ONG Foro Penal, retenido por el régimen de Maduro por supuesta complicidad en un intento de golpe de estado en septiembre de 2024.
EFE














