Este lunes 5 de enero, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, se declararon no culpables de todos los cargos a los que se enfrentan ante el tribunal del Distrito Sur de Nueva York (SDNY) durante la primera comparecencia.
«Soy inocente. No soy culpable. Soy un hombre decente», declaró Maduro Moros al ser preguntado en el tribunal.
Aseguró no haber visto su acusación antes de comparecer en el tribunal y desconocer sus derechos.
Poco después, Flores se declaró «no culpable, completamente inocente».
Al principio de la audiencia, preguntado por el juez federal Alvin Hellerstein, de 92 años, Maduro Moros se presentó en español como el presidente de Venezuela y aseguró que se encontraba «secuestrado» en suelo estadounidense. «Soy el presidente de Venezuela y me considero un prisionero de guerra. Fui capturado en mi casa en Caracas», afirmó.
Por otra parte, los abogados solicitaron atención médica para ambos porque, según dijeron, tienen «problemas de salud».
El abogado Mark Donnelly afirmó que Flores «sufrió lesiones importantes durante su secuestro» y sugirió que podría tener una fractura o contusiones graves en las costillas.
La acusación en contra de Maduro por delitos relacionados con narcotráfico, presentada originalmente en 2020, fue ampliada para incluir a su esposa y añadir más cargos.
Los nuevos cargos le acusan de conspiración por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína, conspiración para la posesión de ametralladoras y artefactos destructivos y conspiración para usar esas armas.
Por su parte, Barry J. Pollack, el abogado de Maduro Moros, afirmó en el tribunal de Nueva York que «por el momento no solicitará la libertad bajo fianza«, aunque no descartó hacerlo más adelante.
Desde tempranas horas de la mañana ambos -esposados y bajo fuerte custodia por agentes de la Agencia Antidroga de EE.UU. (DEA, por sus siglas en inglés)- fueron trasladados al Tribunal de Manhattan para comparecer por primera vez ante un juez federal de Manhattan, luego de ser capturados en Caracas para enfrentar cargos de narcotráfico y corrupción.
Quién es Barry Pollack
Pollack es uno de los abogados penalistas más conocidos de Washington en delitos federales complejos. Fue el principal defensor de Julian Assange durante más de una década y negoció en 2024 el acuerdo con el Departamento de Justicia que permitió su liberación tras declararse culpable de un único cargo menor de espionaje.
Tiene 35 años de experiencia en defensa penal, sobre todo en casos de seguridad nacional, espionaje y delitos financieros. Ha litigado casos emblemáticos como Enron, defendido a acusados bajo la Ley de Espionaje y trabajado en la anulación de condenas erróneas. Es socio del despacho Harris St. Laurent & Wechsler, con sede en Washington y Nueva York, y está considerado un abogado habitual en causas de alto perfil político y mediático.
Con información de EFE














