La directora para las Américas de Human Rights Watch (HRW), Juanita Goebertus, realizó una visita oficial a Caracas, Venezuela, tras 18 años de la expulsión del personal de la organización por parte de las autoridades venezolanas.
Sobre el contexto actual Goebertus en Venezuela destacó que «hemos constatado que hay una reducción en las formas más evidentes de represión«, haciendo referencia a «la liberación de cientos de personas, la aprobación de una ley de amnistía y el desbloqueo de diversos medios de comunicación«, pero enfatizó que «estos cambios aún están muy lejos de garantizar una transición sostenible que asegure la protección de los derechos humanos«.
Alertó que al menos 344 presos políticos permanecen encarcelados y que muchos de los liberados continúan sometidos a procesos judiciales. Por ello, instó a otorgar la libertad plena a todos los detenidos arbitrariamente, derogar leyes restrictivas contra la prensa y la sociedad civil, y prorrogar el mandato de la Misión de Determinación de los Hechos de Naciones Unidas en el país.
Subrayó la necesidad de concretar reformas profundas e independientes en el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y el Consejo Nacional Electoral (CNE) para establecer un calendario que conduzca a «elecciones oportunas, libres y justas», y a su vez, advirtió sobre el agravamiento de la situación humanitaria producto de los terremotos del 24 de junio.
Lamentó que la administración del presidente estadounidense Donald Trump «se ha centrado principalmente en promover sus objetivos económicos», instando a Washington a utilizar su influencia para promover verdaderas garantías democráticas.
Goebertus informó que, durante su estadía, se reunió con la encargada del régimen chavista, Delcy Rodríguez así como también con miembros de su administración, líderes de la oposición, periodistas, defensores de derechos humanos y familiares de detenidos.













