El portaaviones Nimitz, uno de los mayores del mundo, y el buque destructor Gridley de la Armada de Estados Unidos harán la próxima semana una parada de al menos cuatro días en Panamá en el marco de unos ejercicios marítimos que realiza Estados Unidos en Latinoamérica.
El Ministerio de Seguridad Pública de Panamá señaló en un comunicado que tanto el USS Nimitz y el destructor USS Gridley «estarán en aguas panameñas del 29 de marzo al 2 de abril de este año». El portaaviones estará anclado en aguas abiertas y el buque en el Puerto de Cruceros de Amador, en Ciudad de Panamá.
Ambas embarcaciones comenzaron «un viaje por las Américas el 12 de marzo zarpando desde la costa oeste de Estados Unidos y navegarán el estrecho de Magallanes» para «reposicionarse en su nuevo puerto base en la costa este de Estados Unidos el 20 de junio de este año».
Este recorrido también incluye paradas en Perú, Chile y Brasil, según la información oficial.
Ambas naves «estarán de paso en Panamá en el marco de los ejercicios Southern Seas 2026 en su undécima edición, un ejercicio de cooperación que fortalece el desarrollo a través de intercambio del conocimiento marítimo con países de la región».
EI portaaviones USS Nimitz es «uno de los buques de guerra de mayor envergadura en el mundo» con unos 333 metros de largo y capacidad albergar hasta 90 aeronaves (entre aviones y helicópteros) así como de desplazar unas 100.000 toneladas a 30 nudos, según el ministerio de Seguridad panameño.
Mientras que el USS Gridley es «un buque tipo destructor que proporciona defensa avanzada y apoyo operativo, equipado con sistemas de radar y misiles de alta tecnología para enfrentar amenazas». Ambas naves cuentan con la capacidad de transportar a unos 6.000 tripulantes, según el comunicado.
El año pasado, en medio del despliegue barcos militares de Estados Unidos en aguas del mar Caribe cercanas a las costas de Venezuela para combatir el tráfico de drogas, varias naves de guerra de EE.UU. circularon por aguas panameñas como los buques destructores USS Stockdale y el USS Sampson. EFE











