El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respaldó este martes la labor de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, muy cuestionada por su papel tras el tiroteo mortal en Minnesota que acabó con la vida de Alex Pretti, y aseguró que no va a renunciar a su cargo.
«Creo que está haciendo un muy buen trabajo», afirmó Trump a preguntas de la prensa antes de dirigirse a Iowa a un acto que se incluye ya en la campaña de las elecciones de medio mandato.
La gestión de la crisis de Minnesota por parte de Noem es objeto de polémica ya que en su primera comparecencia el sábado después de conocerse la muerte de Pretti, la segunda de un ciudadano norteamericano por disparos de agentes federales en lo que va de año, acusó a la víctima, que falleció por disparos de agentes de inmigración, de «terrorismo doméstico».
Esto llevó a los demócratas a iniciar una campaña para lograr la destitución parlamentaria de la secretaria de Seguridad Nacional que, aunque tiene pocos visos de prosperar por no ser una propuesta que cuente con respaldo republicano, sí supone un gesto claro de descontento hacia la política migratoria de la administración Trump.
Noem quedó retratada ante la opinión pública como símbolo de la posición más dura en el despliegue de las tropas en Minnesota, ya que el propio Trump ha matizado su postura al enviar a su zar fronterizo, Tom Homan, para relevar como interlocutor con las autoridades locales al oficial de la Patrulla Fronteriza Greg Bovino, que ha liderado las redadas masivas en Mineápolis desde hace tres semanas.
La conmoción por la gravedad de lo sucedido en Minnesota alcanzó también a las filas republicanas, desde las que algunos de sus miembros, entre ellos el gobernador republicano Greg Abbott o el congresista Ted Cruz, exigieron una investigación profunda e independiente sobre la muerte de Pretti.
EFE












