El hermano de la jueza María Lourdes Afiuni, Nelson Afiuni, informó la tarde de este viernes que un tribunal del régimen chavista notificó la libertad plena y el cierre total del caso, tras 16 años de persecución y cárcel, luego de que le fuesen diagnosticadas tres lesiones tumorales en una recaída de su salud.
En un comunicado, la familia expresó que recibe con satisfacción la decisión que pone fin de manera definitiva al proceso seguido en su contra y restituye plenamente su libertad, cerrando formalmente un caso que, según afirmaron, «nunca debió existir».
Según el texto, este desenlace representa el final de un largo y doloroso capítulo marcado por graves violaciones a los derechos humanos y al debido proceso. La familia sostuvo que, durante años, Afiuni y sus allegados soportaron las consecuencias de una persecución que trascendió el ámbito personal y se convirtió en un símbolo inequívoco del deterioro de la independencia judicial en Venezuela.
La familia expresó su agradecimiento a todas las personas e instituciones que, dentro y fuera del país, acompañaron la causa con firmeza y constancia, incluyendo a organizaciones nacionales e internacionales de derechos humanos, mecanismos internacionales de protección, juristas, colegas, periodistas y ciudadanos que, según afirmaron, nunca dejaron de exigir justicia.
Sin embargo, el comunicado advirtió que el cierre definitivo del expediente «no borra el sufrimiento vivido ni repara, por sí solo, los daños ocasionados». La familia sostuvo que el caso de Afiuni permanece como una advertencia para toda la región sobre las consecuencias de utilizar el sistema de justicia como instrumento de represalia contra quienes ejercen sus funciones con independencia e imparcialidad, y afirmó que ningún juez debe volver a enfrentar prisión, persecución, humillación o amenazas por cumplir con su deber.
La familia expresó su confianza en que este cierre definitivo marque también el inicio de una reflexión sobre la necesidad de reconstruir la independencia judicial en Venezuela, y afirmó que la historia de Afiuni no debe ser recordada únicamente por la injusticia que sufrió, sino por la convicción de que la defensa de la independencia judicial es una condición esencial para la libertad y los derechos de todos los venezolanos.
16 años de crueldad
El caso de Afiuni comenzó el 10 de diciembre de 2009, cuando fue detenida sin orden judicial tras otorgar libertad bajo fianza al banquero Eligio Cedeño, quien permanecía detenido sin juicio desde 2007. Un día después, el entonces presidente Hugo Chávez pidió en cadena de radio y televisión que se le impusiera la condena máxima de 30 años de cárcel por haber «facilitado la fuga» de Cedeño, quien huyó del país tras su liberación. Expertos de la ONU calificaron entonces el arresto como «un golpe del presidente venezolano, Hugo Chávez, a la independencia de los magistrados y abogados en el país».
Durante los años siguientes, Afiuni enfrentó un proceso marcado por diferimientos sostenidos, condiciones de reclusión denunciadas como inhumanas por Human Rights Watch y Amnistía Internacional, y una denuncia de violación sexual en prisión que ella misma reveló públicamente en 2012, aunque la entonces fiscal general, Luisa Ortega Díaz, se negó a investigarla. En 2013 obtuvo libertad condicional, aunque el juicio en su contra continuó por años adicionales.
En marzo de 2019, tras una década de proceso, el juez Manuel Antonio Bognanno la condenó a cinco años de prisión por el delito de «corrupción espiritual», una figura que la familia y sus defensores han calificado como inexistente en la legislación penal venezolana. La Corte de Apelaciones ratificó la sentencia en octubre de ese año, y en 2020 la Sala de Casación Penal desestimó el recurso final presentado por su defensa.
En junio de 2026, familiares de Afiuni denunciaron que la jueza había cumplido con creces la pena impuesta, que su caso fue excluido de la aplicación de la Ley de Amnistía, y que permanecía en un «limbo jurídico» que le impedía recuperar plenamente sus derechos, pese a que en 2022 se le había negado incluso el permiso para viajar al exterior a realizarse un chequeo tras un tratamiento de radioterapia y quimioterapia por un cáncer que afectó su salud.
La noticia de su liberación se produce apenas un día después de que familiares exigieran el cierre definitivo de la causa tras el diagnóstico de tres lesiones tumorales.
IMPORTANTE, en la tarde de hoy mi padre recibio en manos de un funcionario la notificación de LIBERTAD PLENA Y CIERRE TOTAL DEL CASO contra la jueza @mariafiuni ella junto con mi madre estan en la clínica y me dirijo a casa de mis padres para obtener la notificación y publicarla
— Nelson Afiuni (@nelsonafiuni) August 7, 2026












