El histórico dirigente chavista Francisco Arias Cárdenas rompió con décadas de complicidad y por primera vez denunció las graves violaciones a los derechos humanos perpetradas bajo el régimen del que ha formado parte.
En un mensaje en sus rede sociales, Arias Cárdenas pidió que «más nunca muera una persona por torturas a manos policiales» y denunció las arbitrariedades del sistema de justicia, al referirse al caso del obispo de la Iglesia Anglicana Latinoamericana, Jyman Red Jurado., quien estuvo encarcelado por más de cinco años.
«Que más nunca se dé este manejo de la justicia en nuestra Patria Bolivariana. Que más nunca muera una persona, militar como el capitán de corbeta Rafael Arévalo (2019) o civil, por torturas a manos policiales. Son manchas para lo que se dice ser una revolución; estas acciones se regresan y golpean la esencia humanista de un proceso», escribió en referencia al capitán de corbeta Rafael Acosta Arévalo, quien murió en junio de 2019 tras ser torturado bajo custodia de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM).
El exgobernador y exembajador expresó su esperanza de que la justicia que surja de esta nueva etapa sea «un poder autónomo», y que deje de ser «instrumento para presionar a alguien encarcelando inocentes».
Arias Cárdenas relató que él mismo ha enfrentado un caso similar, como consecuencia de sus pedidos para que el Consejo Nacional Electoral (CNE) publicara en su página los resultados de la elección del 28 de julio de 2024. Según el dirigente, cinco compañeros suyos fueron acusados y encarcelados.
«Es una pena que la libertad de presos por sus ideas salga luego de la presión de una potencia invasora», afirmó, tras las recientes excarcelaciones de cientos de presos políticos tras la operación militar de Estados Unidos el 3 de enero para la captura del dictador Nicolás maduro.
El exgobernador expresó su deseo de que el Ministerio Público publique los nombres y apellidos de las personas excarceladas, y no solo cifras. «Por mi parte, no he podido ser atendido por el fiscal general, Larry Devoe, para que atienda y cumpla la ley, liberando plenamente a los cinco diplomáticos que refiero, acusados de traición a la patria, asociación para delinquir y enriquecimiento ilícito, prisioneros por casi un año, aún sometidos a presentación y sin juicio justo. Posiblemente tengan mejor suerte los ciudadanos que no son diputados, que no han hecho vida pública«, concluyó.














