El juicio por la muerte del futbolista argentino Diego Armando Maradona continuará este martes con la declaración de uno de los médicos que lo evaluó previo a su última cirugía y de dos empleados de la empresa de medicina privada que prestó servicios durante la atención domiciliaria que recibió el astro en sus últimas dos semanas de vida.
Tras ser operado de un hematoma subdural en la cabeza, Maradona recibió, del 11 al 25 de noviembre de 2020, tratamiento médico en un domicilio bajo una modalidad cuyos detalles son objeto central de debate en el juicio ya que, según la acusación, tuvieron incidencia directa en su fallecimiento.
Durante esas semanas, la empresa de medicina Swiss Medical prestó servicios médicos al exdeportista, que se recuperaba de la cirugía en una vivienda de un barrio exclusivo a las afueras de Buenos Aires.
La declaración este martes de Enrique Esteban Barrio y Germán Dornelli, empleados administrativos de Swiss Medical, podría aportar nuevos indicios para que los jueces determinen, al final de este proceso, qué responsabilidad recae sobre la coordinadora del área de Cuidados Médicos de la empresa, Nancy Forlini, imputada en este juicio.
El pasado jueves, Agustina Cosachov, psiquiatra de Maradona y también imputada, reveló que algunos de los requerimientos que había hecho a Swiss Medical para la atención domiciliaria del ídolo no habían sido cumplidos.
Por su parte, la gerente de Riesgo y Calidad de Swiss Medical, Mariana Flichman, aseguró en la misma audiencia que la empresa nunca se comprometió a ofrecer una «internación domiciliaria», modalidad contemplada en la ley de salud argentina que consiste en replicar en una casa las condiciones de un centro médico.
Según declaró Flichman y se corroboró, con documentos presentados en la audiencia, su empresa solo se comprometió a brindar “cuidados domiciliarios”, mediante enfermeros y acompañantes terapéuticos.
La última operación
También está previsto para este martes la declaración del cirujano Rodolfo Benvenuti, cuyo testimonio quedó pendiente en la última audiencia por falta de tiempo.
Benvenuti fue convocado por un amigo de Maradona en noviembre de 2020 para evaluar si Leopoldo Luque, neurocirujano y médico de cabecera del astro, era el indicado para operar al exfutbolista del hematoma subdural que le habían detectado en la cabeza.
En el primer juicio, anulado en mayo de 2025, por el mal accionar de una de las juezas, Benvenuti explicó que en aquel momento manifestó que Luque, principal acusado en la causa, «no estaba a la altura» para operar al ídolo.
El testigo reveló además en su testimonio que, tras alcanzarse la decisión de que no fuera Luque quien realizara la intervención sino un equipo liderado por el neurocirujano Pablo Rubino, se acordó que el médico de cabecera figurara igualmente como primer cirujano en el informe de la intervención.
El pasado martes, Rubino afirmó que un equipo liderado por Luque preparó aquel día al paciente y uno de sus ayudantes comenzó las incisiones, pero luego, por cuestiones de posicionamiento en el quirófano, fue su equipo quien finalizó el procedimiento.
El cirujano resaltó además que su papel fue de «apoyo» y enfatizó que «las indicaciones las daba el doctor Luque».
También se juzga en este proceso al psicólogo Carlos Díaz, el médico clínico Pedro Di Spagna, el coordinador de enfermeros Mariano Perroni y el enfermero Ricardo Almirón, todos acusados de homicidio simple con dolo eventual. EFE











