La ofensiva de Caribes de Anzoátegui fue una de las mejores en bateo situacional tanto en la ronda eliminatoria, como en el Round Robin. Pero algo pasó durante los dos primeros juegos de la Gran Final, cuando apenas batearon seis hits en 27 turnos, para magro average de .222 con corredores en posición de anotar, yéndose de Puerto La Cruz barridos.
Ese déficit se resolvió el jueves. La Tribu demoledora reaccionó y se llevó el triunfo 9-7 contra Navegantes del Magallanes, en el Estadio José Bernardo Pérez de Valencia, para recortar la desventaja 2-1 en la serie por el gallardete, antes del único día de descanso que tendrá el mano a mano.
El Productor del Año conectó un jonrón de dos carreras ante José Suárez que le dio a Caribes una ventaja que nunca más perdería en medio de un racimo de seis anotaciones, en el quinto inning.
Para el experimentado utility, quien fue uno de los principales protagonistas de la reacción de Cardenales de Lara en la final anterior, el triunfo, tiene un gusto especial.
Caribes conectó 14 hits en la velada, cinco de ellos en posición de anotar (en 13 turnos), sacudiéndose el letargo en situaciones límite de los encuentros anteriores.
Pese al sinsabor de los dos descalabros en la Choza, el infielder afirmó que el ánimo nunca se derrumbó.
Esa actuación ofensiva tuvo como coprotagonistas a Antonio Piñero (de 4-3, con un doble, un boleto, tres carreras anotadas y una empujada), además de Aldrem Corredor (de 4-3 con dos tubeys, una pisada al plato y un par remolcadas que fueron las de la diferencia).
Finalmente, la serie se reanudará el sábado, de nuevo en Valencia. Caribes de Anzoátegui irá con Ángel Cuenca como iniciador. En tanto, Navegantes del Magallanes, aún no ha confirmado su abridor.
Con información de LVBP











