El Laboratorio de Paz reclamó que el proceso de reinserción internacional de Venezuela no se traduzca en una legitimación de la situación política interna del país y pidió a los actores internacionales diferenciar el relacionamiento diplomático con el régimen venezolano del reconocimiento de legitimidad democrática de quienes ejercen actualmente el poder.
El centro de investigación y pensamiento estratégico advirtió que Venezuela avanza hacia una nueva etapa de normalización internacional, pero sostuvo que este proceso no debería dejar intacta la “excepcionalidad política” interna.
En particular, señaló que Delcy Rodríguez ejerce la »Presidencia» sin haber sido elegida para ese cargo, mientras que el interinato ha superado los lapsos previstos en la Constitución. También alertó que continúan las restricciones al espacio cívico, persisten déficits para el ejercicio de los derechos políticos y permanecen instituciones cuya legitimidad democrática es cuestionada.
El pronunciamiento ocurre en medio del restablecimiento de vínculos diplomáticos entre Venezuela y Estados Unidos, el anuncio del Reino Unido de elevar nuevamente su representación diplomática en Caracas al rango de embajada y la próxima participación de Rodríguez en la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Para Laboratorio de Paz, estos acontecimientos evidencian un proceso de reinserción internacional que probablemente continuará ampliándose.
La organización consideró positivo que Venezuela recupere relaciones diplomáticas, económicas y de cooperación con la comunidad internacional. Afirmó que el aislamiento “no constituye una política de derechos humanos ni contribuye, por sí mismo, a la democratización”.
Sin embargo, insistió en la necesidad de evitar que la normalización internacional avance más rápido que la normalización democrática y llamó a los gobiernos democráticos, organismos multilaterales y demás actores internacionales a mantener presentes las condiciones políticas y de derechos humanos dentro de Venezuela.
En ese sentido, Laboratorio de Paz sostuvo que la apertura diplomática y económica no debe invisibilizar los cuestionamientos sobre el ejercicio actual del poder, las restricciones al espacio cívico, los déficits en materia de derechos políticos y la legitimidad de las instituciones venezolanas.
🌎 Venezuela está normalizando sus relaciones con el mundo. La pregunta es si esa apertura también alcanzará a la democracia.
Relacionamiento diplomático ≠ normalización democrática.
🗳️ DDHH, libertades, Estado de derecho y una ruta constitucional hacia elecciones… pic.twitter.com/1ggIZdiOcR
— LabPazVe (@LabPazVe) September 16, 2026













