El presidente electo de Venezuela, Edmundo González Urrutia, alzó su voz este sábado para exigir la libertad inmediata de la adolescente de 16 años, Samantha Hernández Castillo, quien permanece detenida arbitrariamente desde noviembre de 2025 como parte de un esquema de persecución contra su familia.
A través de un mensaje en su cuenta de X, González vinculó el sufrimiento de la joven con la reciente tragedia de Víctor Hugo Quero Navas, el preso político que murió bajo custodia del Estado tras meses de desaparición forzada. «Víctor Hugo y Samantha son el rostro de un sistema que castiga a inocentes», afirmó el mandatario electo.
González denunció la crueldad detrás de la detención de Samantha, quien fue capturada cuando apenas tenía 15 años por funcionarios del Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) que buscaban a su hermano, el primer teniente en el exilio Cristian Hernández.
«Son ya meses que no volverán. Nadie le devolverá su adolescencia. La crueldad aquí es el dolor sostenido como política», fustigó González Urrutia.
El presidente electo destacó que la joven se encuentra detenida sin haber cometido crimen alguno, sin juicio y con su audiencia diferida en seis ocasiones. Además, reveló que el sistema judicial le negó la amnistía sin ofrecer ninguna explicación técnica o legal.
Persecución bajo el método nazi «Sippenhaft»
El caso de Samantha Hernández ha sido denunciado por la abogada Tamara Suju, directora del Casla Institute, como una aplicación del método Sippenhaft. Este procedimiento, de origen nazi, consiste en detener y castigar a familiares de un disidente para presionarlo a entregarse.
La persecución contra los Hernández Castillo ha dejado tres familiares tras las rejas, entre ellos Henry Castillo Molero (tío de Cristian Hernández) y Aranza y Samantha Hernández (hermanas de Cristian Hernández).
Samantha fue detenida el 16 de noviembre de 2025, cuando tenía 15 años de edad, en la residencia de sus abuelos en El Valle, Caracas, por una comisión del DGCIM vestida de negro y encapuchada, sin orden de aprehensión, que preguntaba por el primer teniente.
Al enterarse de que Samantha era hermana del militar buscado, la se llevaron «para hacerle unas preguntas». Durante 17 días la familia no supo su paradero. El 3 de diciembre, la abuela recibió una llamada del Centro Penitenciario José Gregorio Hernández informando que Samantha estaba recluida allí.
El 13 de enero de 2026, fue imputada por terrorismo y asociación para delinquir en el denominado caso Plaza Venezuela, sobre un supuesto plan para instalar explosivos en Caracas. El 5 de marzo fue llevada a juicio y actualmente sigue detenida en el Centro Penitenciario José Gregorio Hernández a pesar de las exigencias de organismos defensores de derechos humanos que claman por su liberación.
Esta semana supimos que Víctor Hugo Quero murió bajo custodia del Estado venezolano. Su madre Carmen, de 83 años, lo buscó durante más de un año y le mintieron en cada puerta que tocó.
Pero mientras intentamos procesar esa nueva herida colectiva, pienso en Samantha Hernández.… https://t.co/JBXpDBpnLm
— Edmundo González (@EdmundoGU) May 9, 2026














