El régimen chavista admitió este jueves que el Sistema Eléctrico Nacional atraviesa una fuerte presión operativa tras registrar una demanda de 15.579 megavatios, cifra que calificó como la más alta de los últimos nueve años, en medio de constantes apagones y fallas reportadas en distintas regiones del país.
A través de un comunicado oficial, las autoridades del régimen aseguraron que el incremento del consumo responde a las altas temperaturas y al supuesto crecimiento económico, mientras informaron que se ejecutan “maniobras de estabilización” para intentar mantener el equilibrio del servicio.
El chavismo también volvió a responsabilizar a las sanciones internacionales por las dificultades para recuperar completamente la infraestructura eléctrica, pese a las reiteradas denuncias de especialistas y sindicatos sobre años de corrupción, falta de mantenimiento y deterioro operativo dentro de Corpoelec.
En el texto, el régimen anunció además un nuevo “Plan de Recuperación y Transformación del Sistema Eléctrico Nacional” y pidió al sector privado utilizar “de manera responsable” sus plantas eléctricas ante el aumento de la demanda energética.
Mientras tanto, continúan los reportes de racionamientos y cortes prolongados en varios estados del país. De acuerdo con expertos del sector, Corpoelec mantiene déficits de generación debido a problemas de combustible y fallas en unidades termoeléctricas.
El régimen también ratificó la prohibición absoluta de la minería digital en Venezuela y advirtió que quienes desarrollen esa actividad serán sancionados “con todo el peso de la ley”.

Con información de La Patilla














