Según los datos del Tribunal Superior Electoral (TSE), citados por el portal G1, se registraron 35.521 votos en las urnas electrónicas entre las 17.00 y las 19.00 del horario local (20.00-22.00 GMT) de un censo total de 158,7 millones de electores.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, ganó la segunda vuelta electoral con un 52 % de los sufragios, frente al 48 % que obtuvo Flávio Bolsonaro.
En números absolutos, la diferencia entre ambos fue de 4,4 millones de votos. Lula sumó 64,2 millones de papeletas contra las 59,8 millones de su adversario.
El inicio del recuento vivió momentos de gran confusión después de que el juez de la Corte Suprema Cristiano Zanin extendiera el horario de votación dos horas, hasta las 19.00 hora local, a petición de la campaña de Lula.
El equipo jurídico del candidato del Partido de los Trabajadores (PT) denunció en su recurso una serie de «incidentes» en el transporte público en diversas ciudades del país, que a su juicio perjudicaron a la militancia progresista.
El PT alertó de que algunos alcaldes opositores a Lula no cumplieron la orden de la Justicia Electoral que obliga a los gestores locales a disponer de un servicio de transporte municipal a pleno rendimiento, como si fuera un día laboral, y gratuito.
La formación citó los casos de São Paulo y Salvador, la primera y la quinta ciudad más poblada del país, respectivamente, cuyos alcaldes están alineados con el bolsonarismo.
El problema fue que la decisión de Zanin se emitió un minuto después del horario oficial de cierre de colegios (17.00) y cuando el TSE ya había empezado a contabilizar y divulgar los resultados parciales de la segunda vuelta.
El TSE, de hecho, pausó el recuento con el 0,25 % de la urnas escrutadas por orden de Zanin, antiguo abogado personal de Lula y en el Supremo desde 2023 tras ser nominado por el propio gobernante.
Transcurridas las dos horas de la prórroga, la contabilización de los votos se reanudó con absoluta normalidad.
Sin embargo, a pesar del exiguo balance de votos registrados durante esas dos horas y la diferencia de 4,4 millones de votos entre ambos candidatos, Flávio Bolsonaro no reconoció la victoria de Lula y pidió «la anulación» de los comicios. EFE













