Wilber Rafael Garcés Pérez enfrenta cuatro cargos federales y podría recibir hasta 20 años de prisión si es declarado culpable. Su defensa sostiene que recibió el disparo cuando intentaba girar con su vehículo y cuestiona que el agente involucrado no llevara una cámara corporal.
Un gran jurado federal imputó cuatro cargos a Wilber Rafael Garcés Pérez, un repartidor venezolano de 28 años que recibió un disparo de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) durante un control de tránsito en Austin, Texas, el pasado 20 de septiembre.
La acusación formal fue presentada el martes ante la Corte de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Oeste de Texas. Garcés enfrenta cargos por agresión, resistencia, impedimento y obstrucción a un funcionario federal. Si es declarado culpable, podría enfrentar una pena de hasta 20 años de prisión.
Según los fiscales, el venezolano utilizó su automóvil como un arma y golpeó a un agente con el espejo lateral del vehículo mientras intentaba escapar del control. El incidente ocurrió cuando realizaba una entrega de comida para la plataforma DoorDash.
La acusación señala que Garcés mostró su licencia de conducir, pero no obedeció las instrucciones de los agentes para que descendiera del automóvil.
Sin embargo, el repartidor sostiene una versión diferente de lo ocurrido: asegura que una camioneta de los funcionarios migratorios impactó su vehículo y que recibió el disparo cuando estaba girando. Según la información difundida sobre el caso, el agente que abrió fuego no llevaba una cámara corporal.
El venezolano se recupera bajo custodia federal
Garcés permaneció casi dos semanas con una bala alojada en la espalda y fue operado el 2 de octubre para extraer el proyectil. Actualmente se recupera bajo custodia del Servicio de Alguaciles de Estados Unidos, según informó Fabiana Melendez Ruiz, portavoz de su equipo legal.
Un día antes de la intervención quirúrgica, el venezolano compareció ante un tribunal en silla de ruedas y con uno de sus brazos en cabestrillo.
El caso generó protestas en Austin por la actuación de los agentes migratorios y las políticas de inmigración impulsadas por el Gobierno del presidente Donald Trump.
Garcés ingresó a EE.UU. en 2024 y solicitó asilo
El repartidor venezolano llegó a Estados Unidos en 2024 mediante la aplicación CBP One, que durante el Gobierno de Joe Biden permitía a los migrantes programar citas con las autoridades para iniciar trámites migratorios, incluidos procesos relacionados con solicitudes de asilo. La administración de Trump puso fin al programa al comenzar su mandato.
Su abogada, Kate Lincoln-Goldfinch, explicó que Garcés solicitó asilo y obtuvo un permiso de trabajo.
La defensora también señaló que un juez emitió una orden de deportación contra su cliente después de que no asistiera a una audiencia. No obstante, afirmó que la notificación fue enviada a una dirección donde el venezolano ya no residía.
El proceso judicial por los cargos federales se desarrolla mientras Garcés permanece bajo custodia y se recupera de la herida de bala. Las acusaciones de la fiscalía deberán ser evaluadas en los tribunales, mientras su defensa sostiene una versión distinta sobre las circunstancias del disparo.













