Las autoridades francesas decretaron este lunes toques de queda en París y otras ciudades clave como Lille y Lyon para frenar los violentos disturbios y saqueos que pusieron contra las cuerdas al gobierno del presidente Emmanuel Macron.
Tras un fin de semana marcado por escenas de caos, comercios saqueados e incendios como el del ayuntamiento de Limoges, la administración gala endureció las medidas de seguridad con el objetivo prioritario de restablecer el orden en las zonas más afectadas.
En la capital francesa, las restricciones obligan a los habitantes de sectores comerciales y neurálgicos como la plaza de la República y Les Halles a no circular por las calles entre las 23H00 de este lunes y las 06H00 del martes.
La prefectura de policía prohibió además cualquier manifestación nocturna en estos puntos críticos, donde grupos de jóvenes y personas encapuchadas han mantenido fuertes enfrentamientos con las fuerzas de seguridad durante las últimas horas.
Para contener esta violencia desenfrenada, el presidente Emmanuel Macron reconoció la necesidad de analizar las fallas cometidas en la gestión policial inicial mientras las autoridades avanzan en la identificación y búsqueda de los responsables de los desbordamientos.
Con los toques de queda parciales y el veto a los menores no acompañados durante la noche en diversas localidades, el Ejecutivo busca poner fin a la ola de saqueos que conmovió al país y captó la atención internacional.













