El dirigente Williams Dávila rechazó cualquier modificación parcial de la llamada Ley del Odio y exigió su derogación total, además del cierre de las causas abiertas bajo esa norma y la liberación de todos los presos políticos.
Dávila calificó la legislación como “absolutamente anticonstitucional y nula” y cuestionó su origen, al señalar que fue aprobada en 2017 por la Asamblea Nacional Constituyente, que describió como “ilegítima e írrita”.
Según el dirigente, la normativa fue creada con “el único propósito de criminalizar la disidencia y aniquilar las libertades ciudadanas” y ha sido utilizada contra numerosos venezolanos.
“Esta ley ha sido motivo de desgracias para todos los venezolanos a quienes se les ha aplicado esta ley para sentenciarlos por delitos que NUNCA cometieron”, afirmó.
Dávila también rechazó que una reforma limitada a despenalizar determinadas conductas pueda solucionar las consecuencias de la normativa.
“No podemos conformarnos hoy con una reforma parcial para despenalizar conductas. Venezuela no acepta paños calientes”, expresó.
Ante este escenario, el dirigente planteó tres exigencias: “la derogación total de este instrumento represivo, el cierre definitivo de todas las causas espurias y la libertad plena de cada uno de los presos políticos”.
La norma, cuyo nombre oficial es Ley Constitucional contra el Odio, por la Convivencia Pacífica y la Tolerancia, fue aprobada por la Asamblea Nacional Constituyente chavista en noviembre de 2017.
La supuesta Ley contra el Odio es de origen absolutamente anticonstitucional y nula: fue impuesta por una ilegítima e írrita Asamblea Nacional Constituyente en el 2017 con el único propósito de criminalizar la disidencia y aniquilar las libertades ciudadanas.
Esta ley ha sido… pic.twitter.com/NY9yGmQFbV
— Williams Dávila (@williamsdavila) September 29, 2026













