La Dirección Política Nacional de La Causa R celebró el pasado sábado 26 de septiembre su XXV Reunión Nacional, con la participación de más de 100 delegados de todo el país, y fijó posición sobre la crisis venezolana en seis puntos. El encuentro contó, al inicio, con un mensaje de la líder venezolana y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado.
La organización ratificó que la única vía para devolver estabilidad y seguridad jurídica al país es la restitución del Estado de derecho mediante un gobierno electo democráticamente por voto universal, directo y secreto. La Causa R sostuvo que las fórmulas interinas o tuteladas no generan la confianza necesaria para atraer inversión, y exigió la fijación inmediata de un cronograma electoral presidencial transparente.
Ante la gravedad de la crisis social, evidenciada en los colapsos eléctricos prolongados, las fallas de agua potable y la precariedad del sistema de salud, la organización propuso ajustar los lapsos de la transición democrática, concretando de manera paralela las distintas fases del proceso para evitar que la restitución de la democracia quede diferida sin plazos concretos. La Causa R desconoció además la validez de los acuerdos y contratos suscritos por figuras del régimen chavista sin mandato ni representación popular legítima.
«Venezuela te espera»
La reunión expresó de forma unánime su solidaridad con Machado, y destacó que su regreso representa un anhelo de cambio ampliamente compartido por la sociedad venezolana, manifestando confianza en su determinación para superar las trabas de quienes buscan ganar tiempo y frenar la transición democrática.
La organización exigió la libertad plena para todos los ciudadanos privados de libertad por motivos políticos, y enfatizó que la existencia de prisioneros de conciencia es incompatible con cualquier camino de normalización institucional.
Los trabajadores como pilar de la reconstrucción
La Causa R llamó a detener lo que calificó como el «exterminio» de los trabajadores, sometidos a condiciones de precariedad, y planteó como tarea urgente recuperar el valor social del trabajo, la contratación colectiva y el respeto a la libertad y democracia sindical.
Como propuesta central para el futuro económico, la organización planteó la creación por ley de un Fondo Soberano de Seguridad Social, alimentado por un porcentaje directo de las regalías petroleras, con el objetivo de acabar con la corrupción y el uso clientelar de los recursos energéticos, y garantizar el financiamiento de la salud, la educación y un sistema de pensiones digno.













