Durante un encuentro con las comunidades de Caucagua, en la región de Barlovento, el dirigente político Carlos Ocariz exigió que la mesa de diálogo entre el régimen chavista y la Asamblea Nacional de 2015 se establezca como «prioridad absoluta» la designación del nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) y la publicación inmediata de un cronograma electoral definitivo.
Ocariz enfatizó que la incertidumbre institucional debilita la confianza ciudadana y retrasa las soluciones urgentes que el país requiere. «Hoy, desde las entrañas de Barlovento, junto a su gente que padece a diario la crisis, exigimos que se ponga el foco en lo que verdaderamente importa para devolverle la ruta democrática al país. No se puede seguir postergando la escogencia del CNE; esto debe ser la prioridad absoluta de la agenda política», afirmó el dirigente.
El dirigente hizo un llamado directo a la mesa de diálogo entre el régimen chavista y la Asamblea Nacional de 2015. «Quiero hacer un llamado a la mesa de negociación. La prioridad absoluta de la mesa de negociación tiene que ser la escogencia de un nuevo CNE para tener elecciones justas y pronto en Venezuela. Todo lo demás está bien, pero el CNE es lo prioritario y lo que el pueblo quiere es que esa mesa de negociación de ese nuevo CNE fije la fecha de las elecciones presidenciales para Venezuela«, sostuvo.
Ocariz cuestionó además que se pretenda resolver la crisis del país con cambios menores en la administración local. «¿Porque Venezuela se arregla si cambia el nefasto alcalde Acevedo? No, ¿o si cambia el gobernador de Miranda, que nadie sabe ni el nombre del tipo?», cuestionó.
El dirigente agregó que el Estado venezolano ha acabado con la producción nacional, sumiendo a las regiones productivas en el abandono, y precisó que la fijación de un cronograma electoral claro no es una demanda de los partidos políticos, sino un derecho de todos los venezolanos que desean una vía pacífica, constitucional y transparente para expresar su voluntad. «La gente de Caucagua, de Miranda y de toda Venezuela necesita certezas, no promesas vacías. Urge un árbitro confiable y fechas claras para avanzar», concluyó.













