Unicef, en colaboración con las autoridades venezolanas, comenzará el próximo octubre a rehabilitar infraestructuras clave de agua y saneamiento que quedaron dañadas por los terremotos de junio en el estado de La Guaira, en Venezuela.
Así lo anunció este martes el portavoz del secretario general de la ONU, Stéphane Dujarric, en su rueda de prensa diaria, en la que señaló que estas labores se centrarán en las plantas de tratamiento de agua de Mamo y Naiguatá, en La Guaira.
Las obras de rehabilitación beneficiarán a hasta 250.000 personas, según Dujarric.
Por su parte, Unicef señaló en un comunicado que esta labor «representa un paso importante hacia el restablecimiento de servicios más confiables y sostenibles para las comunidades afectadas» por los sismos
«Tras los daños catastróficos causados por los terremotos, la prioridad ha sido garantizar que los niños tengan acceso a agua potable y segura (…). El siguiente paso crucial es garantizar el acceso continuo a los servicios de agua y saneamiento para los niños, al tiempo que se apoya la restauración de servicios más seguros y sostenibles», subrayó Manuel Rodríguez Pumarol, representante de Unicef en Venezuela.
Las obras también fortalecerán la capacidad de bombeo y la producción de agua potable con el fin de aumentar el volumen de agua disponible a través de la red de distribución.
Unicef ha destinado 25,7 millones de dólares a las labores de respuesta al terremoto, pero la organización advierte de que existe un déficit de financiación de 40 millones de dólares.
Los trabajos en materia de agua, saneamiento e higiene cuentan actualmente con un financiamiento de alrededor del 24 %, señala.
Con información de EFE













