La encargada del régimen chavista, Delcy Rodríguez, defendió este miércoles al polémico empresario venezolano Leopoldo Alejandro Betancourt López, señalado por casos de corrupción, y por el histórico acuerdo petrolero suscrito por su empresa con Estados Unidos.
Durante una rueda de prensa ofrecida en el Palacio de Miraflores junto al secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, Rodríguez fue consultada sobre la participación de Betancourt en estas nuevas inversiones y sobre las garantías para evitar que deriven en nuevos casos de corrupción, a propósito de los señalamientos en su contra por parte del propio Ministerio Público en 2022 y las investigaciones abiertas en España y Suiza.
Rodríguez desestimó los cuestionamientos y apuntó contra la cobertura de los medios de comunicación: «Sobre el caso Alejandro Betancourt en Venezuela fue sobreseído hace años. No tiene causa en los Estados Unidos», aseveró Rodríguez.
«Disculpe que se los diga a ustedes que son de los medios, pero muchas veces una persona es juzgada en los medios antes que en los tribunales. En los medios españoles yo fui acusada durante cinco años que había llevado un avión Falcon lleno de oro para España y que me había atrevido, siendo sancionada, a violentar la soberanía de ese país. Todo mentira», añadió.
De cuestionado «bolichico» a socio petrolero de EE. UU.
A pesar de la defensa de Rodríguez, el historial de Alejandro Betancourt acumula diversos expedientes por presunto desfalco, sobreprecios y lavado de dinero.
Conocido en el país como uno de los emblemáticos «bolichicos», Betancourt amasó su fortuna bajo la gestión de Hugo Chávez a través de la firma Derwick Associates, obteniendo 12 contratos para plantas eléctricas sin trayectoria comprobada. Transparencia Venezuela calculó en 2.900 millones de dólares los sobreprecios de dichas contrataciones. Aunque la causa en Venezuela fue cerrada con sobreseimiento en 2015 por un tribunal de Caracas, en 2022 el entonces ministro de Petróleo, Tareck El Aissami, volvió a señalarlo públicamente como uno de los receptores de una trama de corrupción que comprometió 4.850 millones de dólares de Pdvsa.
Internacionalmente, Betancourt ha sido vinculado como presunto conspirador en el esquema Money Flight en Estados Unidos —un desfalco por 1.200 millones de dólares a Pdvsa—, causa en la que no afrontó cargos formales luego de gestiones legales donde participó Rudy Giuliani. En España, la Audiencia Nacional y la UDEF indagaron movimientos de blanqueo vinculados a sus inversiones inmobiliarias, causa que fue posteriormente archivada, e incluso en septiembre de 2025 fue arrestado temporalmente en Londres a petición de un juzgado español.
Pese a este prontuario y a estar ligado a más de 50 empresas en 15 países, Betancourt se consolidó como el líder de North American Blue Energy Partners (NABEP). Esta compañía privada recibió la concesión para operar 17 campos petroleros venezolanos que albergan unos 65.000 millones de barriles, un megaproyecto de 100.000 millones de dólares en el que la Oficina de Capital Estratégico del Pentágono poseerá un 35 % de participación accionaria.













