El régimen chavista expresó este miércoles su solidaridad a los afectados que dejó una riada que golpeó el norte de Nepal, especialmente el distrito de Rasuwa, en la provincia de Bagmati, cerca de la frontera con el Tíbet, en China, y que deja al menos 160 muertos y unos 800 desaparecidos.
«Manifestamos nuestras condolencias a las familias afectadas y acompañamos la esperanza de hallar con vida a las personas desaparecidas; al tiempo que deseamos la pronta recuperación de las comunidades vulneradas por esta terrible tragedia», expresó el canciller venezolano, Félix Plasencia, en su cuenta de X.
La mayor parte de las víctimas confirmadas hasta ahora se concentra en Nepal, donde el último reporte de la Policía, dado a las 23:05 local, informó sobre la recuperación de 157 cadáveres en las zonas afectadas por la riada, mientras que las autoridades chinas informaron de tres muertos en el condado tibetano Gyirong, según un primer balance difundido por el canal estatal CCTV.
China reportó también 265 desaparecidos, mientras el balance nepalí suma 384 turistas de los que no se tiene contacto -291 extranjeros, entre ellos dos españoles, y 93 nepalíes-, además de 44 miembros del Ejército, 28 policías, 13 efectivos de la Fuerza Armada de Policía y sesenta trabajadores de distintos proyectos hidroeléctricos.
Al menos ochenta puentes fueron destruidos (35 vehiculares y 45 colgantes peatonales) y la riada causó «serios daños» a las instalaciones del proyecto hidroeléctrico Langtang Khola, cuya construcción acababa de concluir y que tenía previsto iniciar pruebas en los próximos días, según declaró el director del proyecto, Bijay Mohan Bhattarai, al periódico Kathmandu Post.

Con información de EFE













