El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, comenzó su alocución de este lunes con un minuto de silencio por los fallecidos y afirmó que ha «dado la orden desde el primer minuto posterior al devastador evento de que mientras exista una posibilidad de encontrar con vida a un solo compatriota, los equipos de búsqueda y rescate sigan en el terreno».
Pese a que en Cali y Pereira, las dos ciudades más afectadas por el temblor, las esperanzas de encontrar personas con vida atrapadas son casi nulas y ya comenzaron las tareas de retirada de los escombros, el presidente pidió no abandonar la búsqueda.
De la Espriella agradeció el trabajo de los rescatistas, tanto nacionales como de los llegados de otros países, como Estados Unidos, Ecuador e Israel, así como a las decenas de miles de colombianos que se han movilizado para hacer donaciones en dinero o en productos de primera necesidad para los damnificados.
«El país ha hecho un esfuerzo extraordinario para recoger y trasladar ayudas, pero la tarea no termina cuando llegan esas ayudas a una capital departamental. Allí comienza la fase más compleja, llevarlas ordenadamente a cada municipio, corregimiento y vereda», dijo.
«Ninguna carretera averiada, ninguna falla de comunicaciones puede conducirnos a la designación y a permitir que nuestro pueblo pase más trabajo del que ya está pasando», afirmó.
Costos de la reconstrucción
El presidente agregó que una primera estimación técnica realizada por una firma privada sitúa en cerca de 30 billones de pesos (unos 9.500 millones de dólares) las pérdidas físicas directas provocadas por el terremoto en los departamentos más afectados.
De esa cantidad, unos 24,5 billones de pesos (7.800 millones de dólares) corresponden a edificaciones y otros 5,5 billones (1.700 millones de dólares) a infraestructuras. De la Espriella advirtió, no obstante, de que se trata de una cifra preliminar que se irá ajustando a medida que avance la evaluación de los daños.
El mandatario destacó especialmente la situación del Chocó, donde, aunque el «valor absoluto (de la reconstrucción) sea menor, la afectación proporcional es la más alta» dadas las condiciones de pobreza de esa región.
Para afrontar la reconstrucción, De la Espriella anunció la creación del ‘Fondo Milagro’, que estará encargado de estructurar el plan de recuperación y tomará como referencia el Fondo para la Reconstrucción y Desarrollo Social del Eje Cafetero (Forec), creado tras el terremoto 1999 en la ciudad de Armenia, capital del departamento del Quindío, que dejó 1.185 muertos.
El Gobierno contempla subsidios de arrendamiento para las familias que perdieron sus viviendas, alivios en los servicios públicos y un programa de vivienda nueva y mejoramiento, mientras que el presidente pidió a constructores y entidades financieras que se sumen al proceso. EFE











